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En azul lo comentado por Abi, en negro los comentarios de
JFS
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25/02/07
Hola colega
de debate,
Acabo de insertar en los comentarios del artículo en cuestión
mi parecer sobre tus declaraciones.
Como ves las aborrezco totalmente.
Creo que pueden ser fruto de un momento de pasión exacerbada
y; aunque clavadas ya en tu pensamiento, por desgracia, no debes
manifestarlas a la luz pública porque son del todo repugnantes.
A pesar de que no comulgamos con casi nada, apoyaría firmemente,
si mi apoyo tuviera algún efecto, tu vuelta a los ruedos.
Un saludo,
clubdelosvalientes
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25/02/07
Amigo
Abi, creo que vas a tener que cambiar el nombre de tu club y el
apodo que te colocas detrás...
Primero,
porque yo ya expliqué aquí (pues en D21 no me dejan),
con copia para ti, el sentido de mis palabras. Y en absoluto vas
por donde me acusas “valientemente” en la bitácora,
acusándome de vileza y de soberbia, y compartiendo el insulto
de la pobre Reme contra mi persona.
Segundo,
porque me has respondido públicamente a sabiendas de que
no puedo responderte.
Tercero,
porque hablas de “apoyarme firmemente” (llamando “toro”
de paso a Poc, cuando no es más que un lindo e inofensivo
gatito :-) siendo que lo único que haces es manchar mi
nombre en público.
Así
que, y te lo digo con dolor pero con firmeza, más que lo
de Valiente(s) creo que te cuadra una palabra que empieza por
‘C’ (y no es precisamente ‘Cordura’) :-)
Siempre a tu disposición, recibe un cordial saludo,
JF-Cordura
P.S.:
Ah, y no te equivoques, Abi: mis palabras de aquel comentario
son fruto de la reflexión objetiva, no de la pasión.
(Por supuesto las mantengo. Incluso pienso cosas peores, pero
veo que no son aptas para oídos tan delicados como los
de las almas victimistas, ésas que “valientemente”
claman contra terroristas que están cumpliendo sus penas
o las han cumplido ya, mientras dejan que se vayan de rositas
los terroristas imperiales). Hoy mismo Bárbara Dürhkop,
que perdió a su marido a manos de ETA, ha vuelto a denunciar
la estrategia ruin de la AVT, mostrándose harta de que
politice a las víctimas.
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27/02/07
Amigo Cordura,
Has perdido totalmente los papeles.
Vuelve a la racionalidad. Haz acopio de calma y sosiego y no cometas
más torpezas con el apresuramiento. Reflexiona, de vez en
cuando es bueno que a uno le den un tirón de orejas, cuando
se ha pasado varios pueblos como tú lo has hecho.
Te digo que, en esta ocasión que se cita, te has comportado
como un gilipollas. Por supuesto que no lo hago extensivo a todo
tu comportamiento.
No lo empeores clamando que el terrorista ya ha cumplido su pena.
Qué pena. No saques la cara por él. No merece nada,
ni la vida que está consumiendo.
Sigo apoyando tu derecho a réplica; pero mantén la
calma y respira antes.
Un saludo,
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27/02/07
Para
mí, apreciado Abi, ese terrorista tiene la misma dignidad
que tú y que yo: toda. Pero te costará entenderlo
mientras no comprendas primero, por ejemplo, que los inmigrantes
no tienen menos dignidad que tú por el hecho de ser inmigrantes.
Esto último es elemental. Lo otro ya es para nota...
Por
lo demás, agradezco tus consejos pues, como de costumbre,
te presumo alguna buena voluntad de fondo. Eso sí, me merecerían
más credibilidad si procedieran de alguien que condena
por igual TODA violencia. Eso es lo que Cordura hizo siempre y,
Dios mediante, seguirá haciendo.
Cuídate,
amigo (y no te las des de valiente :-). Hasta la vista.
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01/03/07
Hola,
¿Cómo puedes decir que un asesino a sangre fría,
un terrorista cruel tiene la misma dignidad que otra persona? Alguien
digno es aquél que merece el reconocimiento por su quehacer
conforme a la moral. Todos nacemos con la misma carga de dignidad;
pero nuestra propia ejecutoria nos hace más o menos dignos
o indignos.
Ya
te dije que te costaría entenderlo.
Los
terroristas nos vienen muy bien para poder rasgarnos las vestiduras
y decir: “¡Ojjjj... qué maaaaaalos son!”
Lo que traducido significa, por comparación: “En
cambio, qué bueeeeno soy yo.”
Ya
dice Pablo: “Está escrito: No hay justo, ni aun uno.
No hay quien entienda. No hay quien busque a Dios.Todos se desviaron,
a una se hicieron inútiles. No hay quien haga lo bueno,
no hay ni siquiera uno. Sepulcro abierto es su garganta. Con su
lengua engañan. Veneno de áspides hay debajo de
sus labios. Su boca está llena de maldición y de
amargura. Sus pies se apresuran para derramar sangre. Quebranto
y desventura hay en sus caminos. Y no conocieron camino de paz.
No hay temor de Dios delante de sus ojos” (Romanos 3: 10-18).
Supongo
que ves que no está hablando (sólo) de De Juana
y los etarras. Habla de todos.
Pero
usualmente preferirnos relajar nuestras conciencias explayándonos
en la maldad ajena (D21 se pasa la vida haciendo eso). Es lo que
se llama transferir mis culpas a los demás. A lo sumo nos
decimos: “Vale, yo soy malo, pero como Fulano o como Mengana...
¡ni remotamente! ¡Y no digamos como el perverso-asesino-megaterrorista
De Juana Chaos!”
Buscamos
redimirnos invocando modelos de maldad. La propuesta de Cristo
es la contraria: es él, Modelo de Bondad (única
y suprema) el único capaz de redimirnos. Frente a nuestra
mediocridad moral (tan rastrera que busca aliviar las culpas señalando
a otro “más malo”), él nos propone la
excelencia de mirar al Único Bueno (Mateo 19: 17).
El
mismo que murió por todos nosotros, siendo pecadores. También
por Iñaki de Juana Chaos. De ahí que éste
tenga exactamente la misma dignidad que tú y que yo (aunque
ni él mismo sepa apreciarla).
Pido
a Dios que un día llegues a entenderlo.
Los inmigrantes
no tienen nada que ver con esto. Pueden ser y la mayoría
lo serán los más honrados y buena gente del mundo,
tal vez mejor que tú o yo; pero eso no quita para que esté
firmemente en contra de la inmigración ilegal. No quiero
que venga de esa manera nadie; porque me siento amenazado y no seguro.
Claro: lo
importante es que Abi “EL VALIENTE” no se sienta “amenazado
y no seguro”. Que ellos se pudran en la miseria es lo de
menos (¡qué COBARDES, mira que emigrar para ganarse
la vida, y a menudo jugándosela por el camino!)
¡¡¡Abran paso al rey Abi “EL
VALIENTE”!!! :-)))
Yo no condeno
TODA la violencia porque no pongo en el mismo cesto a los que atacan
que a los que usan la violencia como remedio para defenderse. Así
de claro lo digo y lo manifiesto donde haga falta.
Idéntico
argumento el tuyo al que usan los terroristas. Sí, los
etarras incluidos. Ellos también aseguran que su violencia
es defensiva.
Como
los terroristas Pus, B-Liar y el del bigote (quienes, a diferencia
de Iñaki, no han pagado por sus crímenes). Ellos
también hablan de guerras “defensivas” y aun
“preventivas”. Y “previenen” y se “defienden”
matando a decenas y decenas de miles de iraquíes inocentes.
¡Que no se quejen éstos, que son crímenes
“defensivos”!
Practica
la valentía, reconforta y te sentirás bien.... ¡
es tan difícil !
Un saludo
¡¡¡Valiente
valiente estás tú hecho!!! :-)))
Siempre
a tu disposición (o hasta que tu cuerpo aguante :-)
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02/03/07
Je,
je...
Abi, te zafas de las críticas que se te hacen recurriendo
a la retórica, y de paso vas dejando muchos temas en el
camino.
Pero
sigo entre tus líneas:
No te inventes
excusas para ajustar la polémica a tus intereses.
¿Puedo
saber qué excusas me he inventado? Quizá si me lo
dices podremos confirmar o refutar si lo hago para “ajustar
la polémica a mis intereses”.
Deja de observar
el mundo como si todos fuéramos seres que debamos pedir perdón
y que, el peso nuestras continuas culpas, pecados y defectos, que
los tenemos, nos impidan calificar lo que consideramos maldad intrínseca.
Dame
razones, no instrucciones, valiente amigo.
Y,
por favor, trata de comprender que quizá tenemos un concepto
distinto de lo que es “maldad intrínseca”;
en cuyo caso tendríamos que pasar a ese plano de discusión,
más metafísico (de lo contrario es como si tratáramos
de comunicarnos cada uno con un idioma diferente).
Si tú
quieres autoinculparte y fustigarte allá tú, yo sí
que, con todo el bagaje de defectos y pecados que lleve encima,
me encuentro con la suficiente fuerza moral para levantar mi voz,
y mi brazo si fuera preciso, contra los asesinos de las personas,
de la democracia, de los principios, de la ética, de los
valores.
Descuida,
valeroso Abi, ¡jamás se me ocurriría inculpar
a alguien como tú! Pero si eres un dechado de virtudes,
hombre... Soy de la opinión de que todo manual de conducta
en un reformatorio debería poner como Modelo a Seguir al
Gran Abi el Valiente.
No me vengas
con monsergas sobre la equivalencia de dignidad, ni lo víctimas
que nos gusta hacernos, porque eso es un debate en falso y miserable
y ahí ya no entro a ningún trapo.
Perdona,
amigo, es que cuando te di esas monsergas aún no había
llegado a la conclusión que luego (hace escasos segundos,
en realidad) se apoderó de mí: Abi el Valiente está
por encima del bien y del mal.
No lo intentes
más, jamás lo entenderé, ni entenderé
a un Jesucristo que ame lo mismo a De Juana Chaos que a cualquier
otra persona vulgar y de buena fe. Si él se merece también
el reino de los cielos yo paso, no quiero ir a ese reino porque
no me encontraría seguro.
¿Dónde he dicho yo que De Juana
se merezca el reino de Dios? De hecho, NADIE lo merece (es gratis;
ver Romanos 3: 21-29). Sólo hace falta desearlo de verdad,
que es lo que motiva la genuina conversión. Y ese requisito
es común para De Juana, para mí e incluso para Abi
el Valiente (pues su bondad no basta; sólo Cristo salva).
Cuídate y sé feliz,
JF-Cordura
(siempre a tu buena disposición, mi querido Rey de la Bravura).
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03/03/07
Bueeeeno,
Abi. Esto ya es otra cosa. Al menos aquí te has esforzado
un poco más y te dignas a argumentar (aunque sigas dejando
cuestiones en el tintero, pero no insistiré en que las
abordes).
Voy
con mi réplica, entre tus párrafos:
Tu trato
de "rey de la bravura" ¿es peyorativo? . Si es
así es una más de tus falsas argucias para desprestigiar
el argumento central y frivolizar con una de las características
y virtudes que debe adornar al hombre, no a la bestia.
No
había intención peyorativa, sólo jocosa.
Pero siempre desde el respeto que me mereces. Jamás me
burlo de una persona (seas tú, la Rajoyita, el genocida
Pus, mi amigo “Bambi” o De Juana Chaos); a lo sumo
(raramente, en realidad) ironizo acerca de sus pretensiones, y
eso es lo que hice en este caso (entendí que no me dejabas
otra salida, dado tu “altísimo” nivel argumental;
gracias a Dios, ahora corregido).
Parto
de amar a todo el mundo, sin excepción (seas tú,
la Rajoyita, el genocida Pus... en fin, lo dicho). Pero eso, a
menudo, implica tratar de hacerles pensar (lo mismo a ti que a
los neonazis con los que me carteo, o a la periodista de ‘Gara’
con quien no hace mucho traté, una y otra vez, de debatir).
La valentía
adorna al hombre y la bravura es más propia de bestias.
No
te falta razón (pero el DRAE, segunda acepción,
también usa el término para los humanos; por no
hablar de los argentinos :-).
La valentía
debe ir en la dirección de la buena moral, de la bondad,
del comportamiento justo y de la generosidad y sí es cierto
y me mantengo que un valiente así adornado está por
encima de todo mal y su encarnación.
Yo me califico valiente presuntuosamente, es cierto, no el rey;
pero sí que, en estos momentos que vivimos, si tan sólo
se afrontaran con valentía un 10 % de los problemas ya nos
podríamos considerar como tales.
La mera bondad no basta para ser salvado, amigo, ni la mera generosidad,
ni la mera justicia basta por sí sola, es necesario acrisolar
todas esas virtudes para afrontar con decisión y coraje las
dificultades y vicisitudes de cada día y hacer de ese modo
más rica y llevadera la convivencia, que es de lo que se
trata.
Es
cierto que para la salvación, tal como yo la entiendo,
requiere todas las virtudes. Requiere la perfección. Ante
todo, requiere AMOR.
Pero
es obvio que todo eso está fuera del alcance de nuestra
naturaleza caída.
Por
eso sólo Cristo, él único Justo (ver Mateo
19: 17) y Perfecto (Mateo 5: 48) puede dárnoslo. De ahí
que sea gratis.
Si logras
hacer un poco más llevadera la convivencia entre los tuyos
es cuando empiezas a ser valiente; y eso requiere esfuerzos, a veces
descomunales, que no está dispuesta mucha gente a afrontar.
La mayoría se amansa, prefiere ceder, se queda de piedra
con tal de no actuar y ver si con ello se confunde con el paisaje
y no le pilla la bestia brava.
Simpatizo
mucho con tu afán de mejorar la convivencia entre los “tuyos”.
Yo agregaría que tratemos de hacer lo mismo entre los “ajenos”.
A lo mejor también son “nuestros”.
En
un mundo globalizado, ya no valen las excusas. Lo que hacemos
aquí puede tener influencia y reflejo en cualquier otro
lugar del mundo. La Bolsa, Internet, los medios de comunicación
y de transporte... todo funciona ya en términos de milisegundos.
Los
“míos” también son los iraquíes
y los afganos. Incluso los iraníes.
¡Hasta
puede que los inmigrantes que llegan a nuestro país! Podemos
hacer tanto bien, amigo Abi...
De Juana Chaos
encarna esa bestia brava, que utiliza el coraje y su fuerza justo
en el sentido contrario, por lo que no es un valiente propiamente
dicho. Y ese empuje amedrenta a los cobardes: El gobierno y los
que toleran y promueven el inmovilismo, el apaciguamiento y la no
confrontación, a pesar de que podrían contar con la
fuerza moral y la dignidad de un Estado detrás.
Yo no estoy por encima del bien ni de mal. Es una argucia más
de tu discurso:
Quien
utiliza una doble vara de medir, automáticamente se erige
él mismo, al modo protagórico, en vara de medir
(pues se pone implícitamente por encima de la ley moral
para decidir en qué casos aplicar ésta y en cuáles
no). Ése es tu pecado, Abi. Pero no creo que sea ni irremisible
ni irremediable.
Nadie puede
tirar la piedra porque nadie está libre de pecado. Es la
entronización de la inacción, del consentimiento,
de la huida ante el que quiere avasallarnos.
Somos tan pecadores como el que más, ergo no culpabilicemos.
No comulgo con eso.
Yo
no te condeno (ya que citas ese pasaje condenatorio de Juan 8).
Si así fuera, no perdería ni un segundo contigo
tras comunicarte el “veredicto”.
Los
dos, ya desde que compartíamos foros en D21, venimos hablando
en un lenguaje moral, ése es el tema. Y lo que discuto
es tu legitimidad para acusarme o darme lecciones éticas
a mí, a De Juana Chaos o a Zapatero mientras no utilices
el mismo rasero con tus “afines”. Y contigo mismo.
Lejos
de mí desearte la perdición. Es tu conciencia la
que te culpabiliza (ojo: a mí también me pasa; cuando
me pasa). Buena señal: aún la oyes (pero no la llames
“Cordura”; tiene un nombre aún más admirable).
Ya te he
dicho que todos tenemos lo que tenemos; pero debo encontrar, en
esa búsqueda continua de la valentía, el coraje necesario
para sobreponerme a mis temores, a mis miedos y a las adversidades
que te pone la vida en el camino.
Y en ese camino
de la vida se encuentran muchos bravos, mucho mal, ante lo que tienes
que combatir.
Abi,
sólo serás valiente cuando estés dispuesto
a enfrentarte, y hacerlo de verdad, con los que son más
fuertes que tú (por supuesto, al hablar de “enfrentarte”
no te sugiero la lucha armada ni tontunas similares; me refiero
a la disposición ilimitada a denunciar sus desmanes).
Hoy
ETA es una birria. Está acabada, aunque colee. Otegi lleva
semanas rebajando el programa máximo. Hablar mal de ETA
(o de Iñaki De Juana) desde aquí o desde D21 no
requiere ningún valor.
¿Hablar
mal de Zapatero...? Lleváis años linchándole
y ya veis que no os pasa nada. El PSOE está tan desprovisto
de autoridad moral que ni querellas se atreve a poner, no ya contra
quienes lo insultan a todas horas, sino contra quienes lo difaman
y calumnian.
Ahora
bien, osa llevar la contraria por sistema a Poc y Pinar en D21,
y entonces entenderás lo que es la valentía (es
sólo un ejemplo). Denuncia sin descanso al antinorteamericano
gobierno de Puslandia, condenando su Guantánamo, su Patriot
Act, su legalización de la tortura... Atrévete,
de modo infatigable, a llamar las cosas por su nombre y verás
a dónde te lleva ser consecuente con ello (te anticipo
que no será agradable). Desenmascara la farsa romanista
de la Kope y el Vaticano.
Mientras
no seas capaz de esto, cambia el nombre de tu club: llámalo
“Club de los Fuentes” (o afíliate al PP, o
mira a ver si te admiten en el Club Bilderberg, o hazte cura...).
Y
cuando empieces a ser capaz, tampoco lo llames “Club de
los Valientes” (cosa mitad pretenciosa, mitad infantil).
“Club de los Humildes” siempre quedará mejor.
Aunque te informo de que ya está inventado.
No te quedes
parado ante el mal, amigo, y actúa en la dirección
en que actuaría un valiente. Seguro que sabes cuál
es........la más dificultosa; pero la que más te va
a recompensar en tu interior. Si así lo haces estarás
por encima del resto de cobardes e incluso de la bestia brava. No
lo dudes
En la valentía está la redención,
En
la de Cristo, no en la mía. “Todo lo puedo en Cristo
que me fortalece” (Filipenses 4: 13).
En
cuanto a lo demás... “vanidad de vanidades, todo
es vanidad” (Eclesiastés 1: 2).
Un saludo
Abi, uno que
aspira a ser cada día más valiente, luego a redimirse.
Bueno,
“aspiras”... ya vamos mejorando en humildad :-)
¡¡¡Siempre adelante, camarada!!! (En la buena
dirección, claro).JF-Cordura
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04/03/07
No
me extraña que me entiendas tan mal: aparte de lo inhábil
que es uno escribiendo, tus categorías de fondo son tan
discordantes de las mías...
Pero
trataré de seguir pisando ese terreno común que
voy descubriendo, sobre todo desde que vuelves a argumentar:
Yo soy un
pesimista, considero que las cosas tienden a ir hacia lo malo; pero
que pueden corregirse aplicando la medicina de la valentía.
Tú eres un derrotista. Consideras que nada podrá solucionar
la especie humana porque carece de fortaleza y constancia para mantenerse
en el AMOR.
Yo pretendo la redención en este mundo por el empuje valiente
del bien que domine a la maldad y la aparte para que no pueda hacer
más daño y tú la salvación por el Amor
a todos, incluso a las bestias humanas, olvidando, en tu delirante
utopía, que eso es imposible de conseguir.
Hummm...
Primero me llamas “derrotista” y casi a renglón
seguido me achacas defender una “delirante utopía”
que es “imposible de conseguir”. ¡Ponte de acuerdo,
coleguis! :-)
Pero
además es que yo no iba por ahí. Por supuesto, realista
que es uno (y bíblico, hasta donde puede), no creo NADA
en las posibilidades de que el hombre arregle el mundo. No porque
no pudiera, cuando menos, mejorarlo. Sino porque sé que
ni quiere ni querrá. Eso no me inducirá a dejar
de exigírselo. Pero a la vez no me desencantará
si no me hace caso.
Es,
en buena medida, lo que clamaba cierto cantor evangélico:
“¿Cómo es posible que sea imposible?”
El
ser humano es esclavo del pecado. Y aún peor: a lo que
se ve, la mayoría no anhela liberarse. La radical depravación
humana nos incapacita para esa quimérica valentía
de la que tanto te gusta hablar. Bueno, no tanto aquélla
como la falta de fe trascendente. Seríamos valientes si
fuéramos capaces de ser “cobardes”; de reconocer
nuestra extrema insuficiencia y afrontar nuestra impotencia; de
echarnos, acto seguido, en los brazos del Valiente.
Yo
puedo amar sólo si me entrego al Amor (ver 1 Juan 4: 16).
Yo
puedo ser santo sólo si me abrazo al Santo.
Yo
puedo ser valiente sólo si me pongo en manos del Valiente:
de aquél que, siendo Dios, fue capaz de hacerse hombre
para conocerme desde dentro, comprenderme desde dentro, vivirme
desde dentro y morir por mí la muerte que, gracias a él,
yo ya no tengo por qué sufrir. ¡Eso sí que
es VALOR!
Me reprochas
mucho que yo sólo tenga miras para los "míos",
mi país, mi ciudad, mi gente, mi familia, yo mismo; no veas
en ello una dicotomía, o yo o ellos; sino una manera de empezar
por lo breve, por lo asequible, por lo controlable, para, una vez
resuelto de alguna manera satisfactoria, poder abarcar más
campo con garantías y base. Es decir, debo tratar de estar
bien yo para empezar a preocuparme de mi vecino y así progresivamente.
Desconfío mucho de quienes se proponen esas metas globales
humanitarias, sin que hayan resuelto los problemas, ni siquiera
mirado los problemas de sus cercanos. Viste más la preocupación
por resolver problemas mayores e inabarcables que los más
sencillos y abordables. Quizá lo que tenemos más cerca
es más incómodo de tratar, por eso hay que irse por
los cerros del África.
Puedo
suscribir casi cada palabra de este pasaje tuyo (salvo las que
revelan haberme malinterpretado), con los matices que luego haré.
¿Por
qué te crees que Jesús decía: “Ama
a tu prójimo” (Marcos 12: 31)? Sabía, como
tú, que es más fácil amar a un ente lejano
y “abstracto” que a una persona que puedo ver y tocar
todos los días.
En
ese sentido, vas por buen camino.
Ahora
bien, no te engañes. Detente y recapacita. ¿Es acaso
incompatible, en este mundo global, amar a mi mujer y protestar
contra la agresión a los iraquíes? Afligirme con
el llanto de mi amigo, desvelarme con los desvelos de mi vecino,
¿no emana del mismo tipo de amor y de compasión
que la sincera preocupación por lo que pasa en Somalia
o en Haití?
Aún
más: quien siente a su conciencia llamarle para lo uno,
¿dejará de sentirla llamándole para lo otro?
Dejemos,
pues, las excusas y actuemos. En un terreno y en el otro.
Cada párrafo
en que me replicas que me erijo en juez, poniéndome implícitamente
por encima de la moral del malvado, más me enerva, no en
el sentido de debilitar; sino en el de ponerme nervioso.
Eso
es grande si indica que tu conciencia despierta ante esas réplicas.
Es
triste y mediocre, incluso cobarde, si lo que indica es que tu
orgullo prevalece.
Ya
lo decía Napoleón: la batalla que exige más
valor es la que uno tiene que librar contra sí mismo.
No prediques
la inacción. La bondad, la virtud, la justicia, la paz, la
convivencia cívica, exigen la pro-acción para conseguirlas,
no nos viene dado, como la vida; sino que hay que conseguirlo y
ganárselo con lucha, no necesariamente violenta. Incluso
para ser bueno hay que esforzarse.
¡¿Dónde
he predicado yo la inacción, alma bendita?!
Hala,
por semejante chorrada quedas castigado a releer tres veces, y
soy clemente, el fragmento de mi anterior correo que empezaba
con “Abi, sólo serás valiente...” :-)
Estarías
ganado para la causa justo en el momento en que cedieras en el punto
de admitir que, en este mundo, al menos, existe algo por encima
de algo, que existen personas más capacitadas que otras,
que existen personas más bondadosas que otras, que existen
corazones más generosos que otros, que existen conciencias
elevadas infinitamente superiores a otras rastreras y miserables.
Bobadas
superficiales (no digo que tú seas ni bobo ni superficial).
Chorradas humanistas.
El
refranero, que suele ser sabio (a la vez que harto cínico),
dice: “Al ladrón le hace la ocasión”.
Yo, más que le hace, diría que le “delata”.
Abi
no ha delinquido, que sepamos, porque no ha tenido ocasión.
Lo mismo que Cordura (que sepamos :-)
Todos somos
humanos; pero no tenemos la misma catadura. Un asesino, un delincuente,
sea o no de guante blanco, son personas que han infligido dolor
en sus víctimas y se han colocado en un plano moral inferior.
Deben ser las instituciones de las que nos hemos dotado las que
hagan valer la vuelta al equilibrio, imposible si existen víctimas
mortales o de daños irreversibles, reparando en lo posible
el daño causado y apartando de la convivencia al causante.
Por tanto siempre habrá algo por encima de algo.
¿De
Juana ha infligido más dolor que Abi? Puede. Tal vez porque
está más loco, o porque es más inteligente,
o porque, nacido en Euskadi, conoció a ETA, o porque tuvo
problemas en su infancia que Abi no tuvo... ¡No porque fuera
intrínseca o innatamente peor!
Además,
Abi ha demostrado que puede ser muuuy maaaalo. Y más cobarde
que De Juana, quien al menos se la jugaba cada vez que salía
a cometer sus sangrientas fechorías (éstas le han
costado, no se olvide, más de veinte años de cárcel).
Abi ha dejado escritas en D21 cosas muy feas sobre los inmigrantes.
Y lo escrito, escrito queda. Abi ha callado demasiadas veces sobre
los crímenes del Imperio (tema también recurrente
en D21), así como ante las arbitrariedades de Poc.
Yo
no pondría al “valiente” Abi (al que, por lo
demás, aprecio) de ministro del Interior. Ni siquiera de
comisario costero.
¡Claro
que tiene que haber “algo por encima de algo”, y que
se llama “Estado”! Pero es algo convencional, fruto
del contrato social (más o menos tácito), no intrínseco
ni natural. Las instituciones públicas están para
representarnos. Hemos de confiar en ellas para que así
sea. Y hemos de temerlas si obramos mal (ver Romanos 13). Sin
mitificarlas, claro, pues están conducidas por humanos
tan mortales y pecadores como Abi y como yo.
Sólo
Dios está por encima en un sentido absoluto.
No te equivoques
con mis afinidades. Mi doctrina, como la de todos, es conseguir
el bien común, la prosperidad de la nación y el bienestar
para sus ciudadanos y los que se puedan acoger desde fuera; pero
discrepo rotundamente de la forma de conseguirlo de los demás,
porque no he visto valentía en ellos y sin valentía
no se tiene el suficiente coraje para afrontar los retos.
Je,
je... tus afinidades llevo meses conociéndolas.
Además,
en las líneas siguientes no haces sino reafirmarlas :-)))
Al PSOE y
a ZP toda la leña que se le pueda dar es poca; porque van
rotundamente contra uno de los fundamentos de los valientes, que
es la unidad de la nación española y la defensa de
su idioma, sin la cual todo progreso será imposible de conseguir.
Porque se han enfangado en multitud de asuntos, que no detallaré,
que no sirven para engrandecer ni dignificar a las instituciones;
sino más bien para dividir, colisionar, empobrecer y dotar
de ineficacia y mala imagen a todo un país.
Que
Abi sea incapaz de respetar que otros no piensen como él,
no implica que Abi sea valiente, sino más bien que es inseguro,
frágil de convicciones, quizá cobarde...
Que
Abi sea incapaz de admitir que otros, incluido el presidente del
gobierno, tengan otro concepto de “España”,
no denota valor, sino profunda mediocridad moral.
Que
Abi pretenda imponer a los demás que “la unidad de
la nación española” es un valor superior a
otros, conditio sine qua non del progreso (¿aunque sea
una unidad impuesta? ¿Aunque nadie se pregunte “unidad,
¿para qué?”?), no hace de Abi un sujeto audaz,
sino un pensador que piensa poco, y que lo hace de manera pobre,
perezosa y superficial.
(Pero,
¿de dónde se habrá sacado el bueno de Abi
que “la unidad de la nación española”
es uno de los fundamentos de los valientes? ¿Viose alguna
vez un pensar más mezquino y aldeano?).
No te equivoques,
ni quieras liarme: La unidad de España no significa estar
uncidos a un yugo; sino que debe existir un único fundamento
y un corpus democrático y legal que garantice la igualdad
de oportunidades entre sus ciudadanos, bajo el cual cada ciudadano
desarrolla sus proyectos vitales en libertad. Esto es vital.
Al PP, con
el que coincido en su defensa de España y su no negociación
con terroristas, le llegará su ración en cuanto llegue
al poder; porque desconfío también de que pueda ser
valiente; incluso ante los nacionalistas. Estoy convencido de que
también nos defraudará.
1998-99:
Tregua etarra gestionada por Aznar. ETA: “MLNV” según
el susodicho. El proceso: de “paz” según el
susodicho. Con la banda criminal: “seremos generosos”
según el susodicho.
Cientos
de etarras exiliados retornan, de presos acercados al País
Vasco (incluido cierto Iñaki que acaso le suene a Abi)
o excarcelados. Da igual que sigan la ‘kale borroka’
y la extorsión.
Y
ahora, ese mismo Aznar, su sucesor, sus seguidores (incluido Abi)
y sus jefes-corifeos mediáticos, todos contra Zapatero
por hacer infinitamente menos de lo que ellos hicieron.
¡¡¡Y
aún se creen valientes!!!
Abi:
ni soy del PSOE ni lo seré jamás. Nadie, dentro
de mis modestas posibilidades, denunció más al corrupto
y criminal felipismo que yo. Pero mientras la verdad sea la verdad,
en lo que sea menester defenderé al PSOE actual contra
las salvajes alimañas fascistas que hoy, de manera tan
injusta como impúdica, lo tratan de despedazar sólo
para recuperar el poder.
(Ahora
bien: no creas que haré de ello el centro de mi vida. Recuerda
que soy escéptico respecto a las posibilidades humanas...
Lucharé pero más por tocar conciencias que por esperar
auténticos cambios sociales. Sólo Jesús arreglará
tanto estropicio).
Hoy por hoy
existen más afinidades, del mismo modo que con el fondo editorial
de D21; desde el momento en que existen frentes concretos que defender,
luego, ya se verá.
De momento los valientes sólo tenemos visión española
y creemos que es necesario fortalecer desde dentro un país
para poder liderar con garantías y credibilidad los asuntos
del exterior. No me interesa el gobierno de los americanos ni sus
historias; pero creo que no te pondría de ministro de esos
asuntos exteriores.
Qué
amarga decepción... :-)
En
cuanto a tu desinterés sobre el gobierno puslandés,
permíteme que me suene a cobardía moral. Resulta
que nuestro estado no es soberano (creerlo sí que es delirante),
que para actuar en el exterior, y aun en el interior, tiene que
hacerlo mirando al eje Washington-Vaticano, ¡y nuestro “valiente”
Abi dice que “no le interesa el gobierno de los americanos
ni sus historias”!
Usaré,
por una vez, la única expresión brillante que ha
salido jamás de la boca de mi amigo Zapatero: ¡Patriotas
de hojalata! ¿Para eso queréis la “unidad
de la nación española”? ¿Para entregarle
España, bien “unidita”, al gobierno cuyas “historias”
no os interesan?
(Oye,
tío, tú no serás el hermano gemelo de Aznar,
¿verdad? :-)
Ya me voy,
no sé si he aclarado o matizado algo. En lo que sí
que me has gustado y creo que coincidimos es en que debemos ser
humildes ante los demás; aunque si la humildad se vuelve
falsa es muy peligrosa; pero nunca ante nosotros mismos porque debemos
espolearnos, exigirnos y nunca renunciar a metas pretenciosas.
Contando
con ese punto de humildad que he visto en ti he escrito lo que
ahora he escrito.
La
humildad es la base del genuino sentido del humor, aquél
que le permite a uno reírse de sí mismo.
Si lo miras
con detenimiento, club de los valientes, te parecerá bonito.
Irradia tonos de todos los colores, limpios, cristalinos. Es infantil;
por supuesto; es casi de otro mundo. Aquí es difícil
encontrar alguien que quiera entrar; porque su interior está
lleno de algo que dignifica y eleva al ser humano.
Lo infantil es sano y necesario, sobre todo para
los adultos. El problema es cuando se convierte en sinónimo
de ‘pueril’.
Algo que da
miedo: La valentía.
Un saludo
Feliz
Navidad, hermano.
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07/03/07
Claro que
tenemos categorías discordantes, hemos llegado a un punto
en que cada uno ya ha mostrado sus cartas y son totalmente divergentes.
Los puntos de unión que pueden surgir se desvanecen al siguiente
comentario.
Serán
lo divergentes que queramos que sean. No creo que la discordancia
tenga que implicar divergencia.
Tú
haces hincapié y niegas legitimidad moral para juzgar y justificas
cosas que, para mí, son injustificables y cuyo veredicto
lo tengo muy claro, no dudo, soy categórico, algo que es
imposible que puedas digerir porque te envuelves de la viscosidad
de lo inconcreto, de lo abstracto, de lo gaseoso. Hay que materializarse
más.
No me importa
en absoluto que me digas que ya me he puesto arriba de la columna
para determinar los buenos y los malos. Hay ocasiones, casi todas,
en que hay que tomar partido y yo lo hago sin escurrir el bulto,
sin embozarme, sin parapetarme en consignas ya escritas como tú
haces.
¡Alto
ahí! A estas alturas del partido ya deberías saber
que yo soy de los que toman ídem, así que sobra
ese discurso.
Lo
que critico en ti es tu doble vara de medir (te lo he dicho ya
un porrón de veces).
Yo me preocupo
por lo tangible, por aquello en lo que puedo mínimamente
influir para lo que creo buena dirección; pero que; según
tú; puede ser también fatal, ya que es una apreciación
personal, o sea un modo de ver y juzgar las cosas que siempre resultará
erróneo.
O sea, que
siempre estaremos en una encrucijada y aquél camino, conducta
o actitud que adoptemos, al influenciar necesariamente en los demás,
ya nos deslegitima, nos hace culpables y presuntuosos, pues para
ti y las escrituras de las que tomas alimento, no somos más
ni mejor que el otro, por malo que sea.
Es decir, que tu mundo es para vivirlo desde la virtualidad, sin
tocar la realidad porque se descompondrá.
Mal
me entiendes, Abi. Lo que pido es rigor intelectual y, sobre todo,
moral. Mirarse la propia viga antes de escudriñar la paja
ajena. O la viga de los “míos” antes que la
paja de los “otros”.
La
prueba de que vivo en la realidad, aunque sea desde la trascendencia,
es que pienso ir a la manifestación del 17 de marzo (se
trata de un ejemplo; muchos otros tienes ya, en realidad).
[Y
la paradoja es que para mí vivir en la trascendencia no
implica ponerme por encima del bien y del mal; en cambio tú,
que vives en la inmanencia, no te recatas mucho de situarte ahí.
En realidad, ambos son resultados lógicos: la inmanencia
siempre lleva a la incoherencia moral, pues impide el distanciamiento
que es requisito de la objetividad; en la inmanencia el hombre
siempre acaba siendo “medida de todas las cosas”.]
Pretendes
vivir en un mundo para el que existen respuestas y éstas
están ya escritas en las escrituras, No existen respuestas
escritas, las respuestas a la realidad se van conformando según
pasa ésta.
Si
lo que quieres decir es que las Escrituras no hablan del 11-M
o de la guerra de Irak, estamos de acuerdo.
Ahora,
si pretendes afirmar que en las Escrituras no se nos muestran
principios éticos para afrontar hechos como ésos,
yerras.
Por
lo demás, que tu moral no se base en las Escrituras no
significa que sea menos apriorística que la mía.
Es un oprobio
a la sociedad la conducta de este gobierno para con el problema
terrorista; pero está ahí para desdicha de los agredidos,
que somos todos los demás, incluidos los que no tienen conciencia
de ello o lo perdonarían, como tú.
Esa es la
realidad actual para la que hay que fabricar respuestas actuales
que traten de reformar sus derroteros. Los valientes estamos en
esa realidad, llamémosla hiperrealidad para distinguirla
y anclarla más al suelo y lucharemos con las palabras para
despertar las conciencias de quien tiene el poder de determinarla
en este momento, que es el gobierno y tratar de determinar su posterior
derrotero, que se ajuste a lo que pensamos se aproxima a la virtud,
a la justicia, a la dignidad y al respeto.
Si en esta
respuesta a la tozuda realidad nos encontramos con otros coincidentes,
AVT, PP, etc... bienvenidos sean, el esfuerzo quizá obtenga
resultado. Que según otros, como tú, la virtud está
en el comportamiento humillante y cedente con los postulados terroristas,
quizá con espurios fines electoralistas y de pactos para
mantenerse en el poder, allá cada cual con su conciencia.
Que otros, Aznar, lo hicieron también, pues una lástima,
porque negociar o dialogar con el mal jamás obtendrá
resultados buenos, porque el mal es insaciable, porque jamás
se conforma con un alma.
En
este párrafo queda en evidencia tu doble vara de medir.
Veámoslo:
Si,
según tú, el gobierno de Zapatero hace cesiones
a ETA, “es un oprobio”.
Si
“otros, Aznar, lo hicieron también, pues una lástima”.
(Aunque lo hicieran, por cierto, multiplicado por cien).
Y
en virtud de ello, consideras “coincidente” al PP
y le das la “bienvenida” a tu lado.
Bonita
manera de autoengañarte...
Así
que, cordura, ya vemos de qué pie cojeamos todos, tú
del tuyo, yo del mío; pero he observado una cosa, con gran
delectación todo hay que decirlo, y es que te has picado
sobremanera al arrogarme valentía yo y mis postulados, por
lo que veo que no tomas tan a broma el asunto y, además,
ya entran en tu diccionario palabras como "cobardía"
tan ligadas a la valentía.
Te has ofendido
claramente porque he reservado conceptos como la unidad de España
y la no negociación con terroristas a los valientes, excluyendo
a los demás.
Si
no fuera porque en esa “delectación” entreveo
un regodeo más bien sádico, me alegraría
de habértela producido. Con todo, me temo más bien
que te la has producido tú mismo, pues en ningún
momento me he sentido ofendido por tus palabras (espero que esto
sí te proporcione genuino deleite; nunca debiéramos
alegrarnos más de ofender, o de causar ofensas, que de
no ofender o de no causarlas).
Sobre
la “unidad de la nación española”, simplemente
me pareció una falta de elemental rigor por tu parte afirmar
de ella que es “uno de los fundamentos de los valientes”.
Pues la creencia en la necesidad de esa unidad (muy respetable,
y compartida por mí, por cierto) pertenece al campo ideológico,
mientras la valentía tiene que ver, en todo caso, con lo
psicológico y/o con lo moral. Dicho de otro modo, que uno
sea valiente o no, en modo alguno tiene por qué depender,
en un sentido fundamental, de creer en esa unidad o no creer.
Habrá unitaristas valientes (y cobardes), igual que habrá
antiunitaristas valientes (y cobardes).
Pretender
que la ideología de uno sea “lo valiente”,
lejos de implicar valentía lo que refleja es simplismo,
sectarismo y aun despotismo. Todo lo cual, no obstante, estás
a tiempo de corregirlo.
Debo confesar
que fue un artilugio mío el no indicar, como quise hacer
en principio lo de "valientes" entre comillas, para incluir
sólo a los de mi club virtual. Ni siquiera tú, (amante
de la humildad , de la paz y del amor, cuestiones que te honran;
pero que llevas demasiado lejos y demasiado presentes en tu discurso
para poder ser plasmadas con eficacia), has sido capaz, subconscientemente,
de sustraerte al encanto de considerarte valiente por un momento
siquiera.
Conclusiones
derivadas de premisas erróneas, luego erróneas también
ellas.
Has arremetido
contra la idea de que la valentía pueda ser poseída
por quien no piensa como tú, de la misma forma que los socialistas
se indignan cuando ven a la derecha apropiarse de los himnos y símbolos
nacionales.
No.
He arremetido contra la idea de que pueda ser monopolizada por
quien no piensa como yo (lo que se implica de decir que la defensa
de esa unidad es “uno de los fundamentos de los valientes”).
Error
tanto más grueso el tuyo por cuanto yo soy defensor de
esa unidad; es decir, en esto sí que pensamos igual.
Pero
defenderla no implica (¡Dios me libre!) pretender imponerla.
Reconoce que
he sido brillante, reconoce que, por más que pretendas maltratar
y desprestigiar, como propia de inmaduros y pueriles, la idea de
asumir la valentía como forma e idea política, ésta
surgirá muy presente y con fuerza.
Si
te hace ilusión, hasta te puedo nombrar Caballero de la
Mesa Redonda. Pero, en cuanto a tu brillantez, como habrás
podido ver ya, en este caso no hubo tal.
Debes empezar
a darte cuenta de que existe esa nueva vía, separada de los
conceptos de izquierdas y derechas, que los supera y que es capaz
de acoger en su seno la bondad, la paz, la justicia, la armonía
y la fortaleza frente al mal.
Leo y releo tu párrafo, como castigo, en el que me indicas
qué hacer para ser valiente.
Tú
mismo te has mostrado valiente en ocasiones e incluso te he apoyado
alguna vez; cuando razonabas dentro de la lógica del debate;
pero es que la última vez te pasaste, como ya te dije, por
entrar agrediendo directamente los sentimientos de las personas
afectadas por el terrorismo, que somos muchas más que las
víctimas.
Estabas en
tu perfecto derecho a plantear la comparación de la política
de Aznar con la de ZP, tirando de hemeroteca y de datos objetivos;
aunque en alguna ocasión se te pilló haciendo trampa
y no ampliando el contexto en que se produjo el hecho, con lo cual
quedaba a medias.
No
hubo tal trampa. En cierta ocasión cometí un posible
error, en la medida en que imputé intenciones a Aznar.
Yo mismo admití esa posibilidad, y me mostré dispuesto
a retirar ese argumento (a pesar de que me parecía creíble
y aun hoy me lo parece, pero en fin...). De todos modos, no creas
que me considero libre de pecar. Antes bien, por desgracia, lo
hago todos los días.
Lo
que sí es cierto es que entonces, al hilo de esas comparaciones
entre Aznar y Zapatero, tú tuviste ocasiones varias para
demostrar valentía. Sobre todo, cada vez que Hispalis recurría
a “argumentos” torticeros, o directamente a los insultos
y descalificaciones, con tal de no asumir las abrumadores evidencias
que yo os estaba mostrando (por cierto, el grueso de ellas extraído
de LD, el panfleto losantiano).
De hecho eras
un componente enriquecedor del debate y azuzador. Creo sinceramente
que deberías volver, arrepintiéndote y retractándote
de lo dicho, en ese aspecto concreto en que ya sacaste de sus casillas
al editor.
Ojjjjj...
casi me persuades con tantos halagos :-)))
Por
el bien de todos, no me retractaré. Pero aún más
que por eso, porque sigo pensando lo mismo.
Y
por cierto, ya va siendo hora de que me digas por qué te
parece erróneo lo que dije (pero centrándote en
mis palabras, no en vuestra interpretación de las mismas).
Por lo demás,
una vez que estoy conociendo la libertad de pensamiento que me da
mi nuevo ideario valiente, me siento muy bien; incluso aunque me
tilden de pueril o insensato.
Quien quiera seguirme, que me siga.
Me recuerdas a un extraño amigo internáutico autointitulado
“Alejandro el Magno”, divertido sujeto lleno de ínfulas
mesiánicas (yo le llamaba “mi pequeño Álex”).
Un saludo,
(¿A qué viene lo de Feliz Navidad?)
Me
gusta desearles a mis interlocutores que Cristo nazca en sus corazones.
Suelo usar esa fórmula durante todo el año, a excepción
del período comprendido entre mediados de diciembre y la
primera semana de enero.
Paz y bien. JF-Cordura
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10/03/07
Ya debes saber
que me solidaricé con las varias descalificaciones que te
cayeron no porque dijeras que la AVT pretende utilizar el victimismo
político para derribar al gobierno, eso es lícito
pensarlo porque objetivamente es así. Todas las manifestaciones
que promueven van en contra de la deriva del gobierno en su asunto
concreto; por lo tanto, nada mejor para sus aspiraciones que concienciar
a la ciudadanía para derribarlo en unas elecciones. Eso es
así objetiva y subjetivamente, lo mires por donde lo mires.
Me
alegra que lo veas así. Pero, ¿a ti te parece ético
usar el “victimismo político”, como bien lo
llamas, para derribar al gobierno? O sea, usar su condición
de víctimas para sacar tajada política y derribar
a un gobierno legítimo. Haciéndolo, además,
desde una plataforma ilegítima, pues nadie le ha elegido
para tal misión política (¿te imaginas algo
así con una asociación de víctimas del Ulster,
por ej.?). Sólo es admisible para quien el fin justifique
los medios.
Y
no hablemos ya de quienes se sirven de las víctimas para
lograr esos mismos fines...
Ahora bien,
tu pasada mayúscula fue calificarles de Asociación
de Vengadores Tremendistas. No debiste hacerlo porque es una expresión
hiriente, provocativa, falsa en todo punto y hecha con una vil intención
ofensiva.
O
sea, que te eriges en juez de mis intenciones... (una vez más,
el típico endiosamiento de “Abi el Valiente”
:-)
No te retractarás;
te equivocas. No estás en tu derecho de calificar como vengadores
a quien pacíficamente renunció a la venganza y cree
en la justicia y en la dignidad de unas instituciones, ni puedes
llamarles tremendistas porque pretendan manifestar su rabia, dolor
e impotencia, a través de cauces democráticos, como
son las movilizaciones.
Os
lo expliqué ya, pero con gusto (aunque un poco de pereza
también) lo repito. Son Vengadores porque no aceptan la
ley instituida, sino que quieren imponer la suya. Eso es querer
tomarse la justicia por su mano (una forma de [pre]linchamiento).
Eso es desear la venganza. Y tanto la desean que se conducen de
un modo cada vez más violento (verbalmente, sobre todo...
de momento).
Es
lo que están haciendo, por ejemplo, con De Juana Chaos.
Aunque saben de sobra que ya pagó por sus 25 asesinatos,
no paran de decir que cómo se quiere dejar en libertad
al autor de los tales... (Mientras, pero admito que éste
es otro asunto, mantienen como presidente honorífico al
corresponsable de cientos de miles de muertos...).
Y
no contentos con pretender vengarse así de De Juana, la
emprenden aún más que contra él con quienes
le conceden la prisión atenuada estrictamente dentro de
la ley.
Dices
que creen en la “justicia”. Pero es obvio que sólo
creen en su justicia, y que además tratan de imponerla,
sin aceptar que quepan otras interpretaciones que las suyas (por
ej., las de los que aplican la ley). De ahí las continuas
descalificaciones del exaltado Alcaraz, erigido en líder
político, contra todos los que no piensan como él
(al más puro estilo, por ej., del Capo de la Kope, radio
con la que por cierto el victimista se lleva de maravilla).
Dices,
además, que creen “en la dignidad de unas instituciones”.
No sé a cuáles te refieres, pero parece obvio que
no respetan la dignidad del TS, por ejemplo, contra el que convocaron
(aunque luego fingieron que no había sido así) la
anterior manifestación. Por no hablar de su graaaaaan “respeto”
hacia la institución del gobierno de la nación,
al que continuamente pretenden deslegitimar pese a que tiene una
legitimidad con la que ellos no pueden ni soñar. O hacia
la judicatura (recuérdense también las descalificaciones
contra Garzón, Pedraz...).
En
cuanto a la acusación de tremendismo, te remito a lo que
ya os dije en mi saludo, recién expulsado: «...admito
que también es una apreciación personal (ciertamente,
tampoco exclusiva mía), pero creo que a poco que lo penséis
no carece de base. Recordad, por ejemplo, cuando tras la reducción
a tres años de la pena de De Juana, Alcaraz reaccionó
diciendo que era “una provocación a las víctimas”.
Y rápidamente convocó la manifestación de
hoy (la de los “dos millones”... sólo que aún
no han acabado de contarlos :-). Pero fijaos si sería tremendista,
que luego él mismo tuvo que aclarar (hasta al PP le habían
inquietado esas palabras) que respetaba la sentencia del Supremo
(pero entonces, ¿quién era el que “provocaba
a las víctimas”?).»
[Ahí,
como puedes ver, ponía sólo algún ejemplo
del tremendismo de Alcaraz (tan español, tan guerracivilista
y tan digno de competir, por cierto, con el Pascual Duarte de
Cela). Pero cabrían muchos más, como su continua
afirmación, desde antes de la tregua, sobre la “rendición”
del gobierno ante ETA. Sin olvidar los insultos contra Zapatero
que llegaron incluso a poner en la web de la AVT. Por lo demás,
¿qué tiene que ver con insultar acusar a alguien
de tremendismo, o sea, de excesiva crudeza en su descripción
de la realidad?]
Si yo hubiera
caído en ese error propio de "un repente" no me
dolerían prendas en pedir perdón. Tú te reafirmas,
tú sabrás, una pena.
Amigo,
aun cuando tengo la convicción de no haber errado en modo
alguno (salvo, quizá, en el uso de las mayúsculas,
expresivas de mi indignación pero fácilmente malinterpretables...),
habría pedido perdón de no ser porque hacerlo:
1.-Implicaría
aceptar el chantaje de Poc (“o pides perdón o te
‘baneo’”), siendo que él todos los días
dice cosas mucho más duras que lo que yo dije (de hecho,
auténticas barbaridades) y se queda tan ancho. El bueno
de Poquito no se da cuenta de que nadie es más que nadie,
pero sólo manteniéndome firme le doy la oportunidad
de que lo comprenda.
2.-Requeriría
que todos los que dicen barbaridades reales (o sea, cosas realmente
falsas a la vez que tremendas) pidiesen, con mucha mayor razón,
perdón. Hablo de los constantes insultos de Poc, Pinar,
MGA y Berkelio hacia los “socialistas” en general,
así como a las sistemáticas burlas personales a
las que someten a personajes como Zapatero, Blanco, Garrido, Garzón...
y un largo etcétera. O de las insinuaciones (a veces, declaraciones)
golpistas de Poc y MGA. O de las afirmaciones racistas de MGA
y Berkelio. O de la xenofobia demostrada a menudo por los propios
Poc, MGA... y un tal “Clubdelosvalientes”. O de las
proclamas belicistas, una vez más, del ‘amic’
Poc (sin duda, el más pródigo en barbaries... y
casualmente el que expulsó a Cordura, mira tú :-)
3.-
Aún más, exigiría que quienes han insultado
reiteradamente a Cordura sin ton ni son (como MGA y, en menor
medida, Pinar e Hispalis), pidieran también perdón
por ello. [Dejaría pasar, eso sí, el ‘mobbing’
al que me sometió Poc, en varias fases de mi estancia en
la bitácora.]
4.-
Supondría renunciar a mi plena libertad de expresión,
e intervenir en lo sucesivo con una espada de Damocels aún
mayor... (¡lo que me faltaba, estando ya, como he estado,
en un medio en el que era minoría, y en el que me han breado
por todos los lados!).
Ya veo que
me acusas de las dos varas de medir que aplico, la una tiesa y dura
contra ZP, la otra más blanda y lábil contra Aznar
y su política. Tal vez ambos han acariciado la idea de acabar
con ETA y salir glorificados política y humanamente. Tal
vez ambos han pecado de vanidad y, llegó el otro y llegará
éste, a hacer cosas que el corazón no entenderá.
La razón
objetiva puede dictar decisiones de "real politik"; pero
aquí no jugamos con números, presupuestos ni medidas
más o menos sociales, aquí se ventilan asuntos del
corazón, de los sentimiento y de la dignidad humana que debe
transferirse a las instituciones. De otra forma pasa lo que está
pasando.
Quizás
una computadora, al meterla los datos objetivos del problema de
ETA, nos sacara conclusiones de que es necesario un diálogo,
al estilo de las películas de ficción de los años
60; pero no es tiempo ya de análisis fríos, porque
ya no podemos, ni queremos, tragarnos la conciencia.
El
último que quiere que nadie se trague su conciencia soy
yo. Toda mi (modesta) misión consiste en apelar a las conciencias.
Justo porque considero intolerable la doble vara de medir de la
Derechosa (que es la tuya) en todo este proceso.
Zapatero
ha atenuado prisión... ella excarceló a cientos.
Zapatero habla de “proceso de paz”... ella hizo lo
propio. Zapatero llamó a Otegi “amigo de la paz”...
ella llamó a ETA “Movimiento de Liberación...”
Zapatero quiere buscar el diálogo a pesar de los pesares...
ella hizo lo propio multiplicado por cien (hablando de “generosidad”
y acercando presos estando secuestrado Ortega Lara; manteniendo
su apuesta por la tregua y la “flexibilización penitenciaria”
con ‘kale borroka’ e “impuesto revolucionario”
más duros que los actuales...).
Por
supuesto, hoy es más que nunca el tiempo de “análisis
fríos”. Lo contrario se llama fascismo, y es lo que
está practicando la Derechosa: revolver el río (de
las emociones humanas) para luego pescar en él. No puede
haber algo más vil y rastrero. Pero hace falta ser valientes
para denunciarlo hasta el fin.
Rendirse,
jamás, ceder, jamás, negociar, jamás, si no
es la entrega a la justicia y de sus arsenales.
Totalmente
de acuerdo (si hablamos, como lo haces, de “rendirse”
y de “negociar”), pero eso exijámoselo a TODOS.
Gracias
a Dios, se abren buenas perspectivas. Otegi y ‘Gara’
vienen hablando de pasar a métodos estrictamente pacíficos,
y de renunciar a cobrar “precio político” alguno
al estado español.
Cosa
que la Derechosa, por otra parte, hará lo posible por arruinar...
Si no me equivoco,
para ti es mucho más perfecto el fenómeno trascendente.
Te distancias de la realidad y la observas. Otros, dices que nos
situamos en la inmanencia, nos volcamos en nosotros mismos y vemos
las cosas desde el prisma de nuestro propio ser, cargado y viciado
como está de cientos de prejuicios, sentimientos y subjetividades,
por lo que la observación, sus consecuencias y sus conclusiones
se deforman ineluctablemente.
Algo
así... pero me refiero sobre todo a que habéis tomado
partido a priori. He ahí el motivo de vuestros prejuicios.
En razón de ello, le perdonáis todo a vuestro “bando”
y le negáis el pan y la sal al otro “bando”.
Así militarizáis la realidad, cerrando todo camino
al diálogo (gracias a Dios, tú no eres un ejemplo
paradigmático de esto), y ya sólo queda la confrontación.
Mi
posición es otra. Mi único partido es el del evangelio.
Desde ese prisma contemplo el mundo. En el pasado, apoyé
a Aznar contra el asqueroso felipismo engolfado de poder y de
corrupción. Cuando el propio Aznar se hizo criminal y se
engolfó de lo mismo (hacia el año 2002, pues hasta
entonces tendí a apoyarlo), no me quedó más
remedio, en conciencia, que denunciar sus crímenes y engolfamiento.
Empecé, entonces, a apoyar el nuevo mal menor, llamado
Zapatero... pero sin extender jamás a nadie un cheque en
blanco (ni abogar nunca por el linchamiento de nadie).
Pues
los valores del evangelio son la paz, la justicia y la verdad
(ver Mateo 5, Juan 14: 6; etc.).
Nos encontramos
entonces ante dos visiones sobre las que podrán discutir
y discurrir los filósofos y psicoanalistas. Yo quizá
me quede de momento con la sentencia de San Agustín: Noli
foras ire, in te ipsum redi. In interiori homini habitat veritas.
Quizás
no está bien escrito. Viene a decir: No te vayas fuera, vuélvete
a ti mismo. En el interior del hombre habita la verdad.
¿No es un canto a la inmanencia?
Hombre,
es que eso es sacar un texto agustiniano de contexto. Del inmediato
y del mediato. Él, por desgracia, tenía mucha influencia
neoplatónica, todavía presente en frases como ésa.
Sin embargo, en su caminar cristiano (aunque fuera un cristianismo
imperfecto), matizó frases como ésa diciendo: «Pero
si encuentras que tu naturaleza es mudable trasciéndete
también a ti mismo.» O sea, acude a Dios, el único
Trascendente.
En
cualquier caso, fíjate que si te quedas en la primera frase
vuelves al protagorismo, haciendo del hombre (de cada hombre...
de ti mismo) la medida de todas las cosas.
O
sea, endiosando al bueno de “Abi el Valiente” :-)
Feliz
Navidad, hermano.
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12/03/07
La máxima
aspiración moral de las víctimas es que se haga justicia
y no se otorguen concesiones políticas a los verdugos.
La máxima aspiración política es contribuir,
con su empeño en poner de relieve la indignidad y cobardía
de un gobierno que negocia con sus verdugos concesiones políticas
a cambio de paz vigilada, a que no vuelva a salir ese gobierno.
Lo veo razonable
y justo. No encuentro victimismo por ningún lado. Si no son
las víctimas las que lo ponen de manifiesto y defienden sus
ideas, ¿Quién se lo va a hacer?
Una
vez más, ponte de acuerdo. En el correo anterior empezabas
diciendo que sí veías tal victimismo, e incluso
que “es objetivo pensarlo”, etcétera. ¿Será
que cuando te pillan por un lado, te vas por el otro pero procurando
que no se note? Si es así, mal negocio haces, porque yo
suelo ser paciente y releo... Y poco valor demostrarías
jugando al disimulo, Don Valiente :-) [Pero conste que hablo en
condicional.]
El
victimismo de la AVT radica en que las víctimas no han
estado en absoluto desamparadas en España, sino todo lo
contrario. ETA lleva décadas perseguida. La AVT recibe
hoy más financiación pública que nunca. Por
eso, resulta sospechosísima tanta algarada (y tanto silencio
durante el aznarismo, que hacía cien concesiones donde
Zapatero hace una). Tanto hacerse los mártires.
Parece
que a la AVT no le basta con todo el amparo que vienen recibiendo.
Se ve que quiere algo más que amparo. Lo quiere todo. Quiere
el poder. Ya ha conseguido que, para muchos (para mí no,
desde luego) sea tabú criticar a sus dirigentes, como si
el hecho de haber sido víctima del terrorismo le hiciera
a uno infalible o inmune a las críticas (yo me pido lo
mismo por haber sido víctima de varios atracos... ¿por
qué no?). Como si le hiciera bueno (si así fuera,
entonces Castro, Hitler, Somoza, Pinochet... y una larga ristra
de dictadores y asesinos que sufrieron atentados serían
auténticos buenazos).
Lo
que pasa es que esta gente, la que en realidad domina la AVT,
tiene buenos contactos. No ya en el PP, sino en la Curia y en
Washington (bueno, también en Miami...). Dominan a la perfección
el arte del victimismo. Véase cómo lo hace a diario
la ICR española, Kope mediante, al quejarse de que el gobierno
“persigue a los católicos” (la realidad es
que con Zapatero la ICR ha visto reforzados sus privilegios).
Como Puslandia con el 11-S. Como los sionistas explotando el Holocausto.
Creo
que todavía no se ha escrito un tratado serio acerca del
factor victimista. Un factor de poder. Útil, sobre todo,
en manos de los poderosos
[Es
curioso, valiente Abi, como la mayor Víctima de la historia
no usó ese poder. La única víctima inocente
y perfecta. La Víctima impecable. La Víctima real.
Cuando sus espurios jueces la acusaban y condenaban con falsía,
callaba. Sólo hablaba para buscar redimir al acusador.
Buena cuenta de ello tenemos en los Evangelios (véase,
p. ej., Lucas 23: 9; Juan 18: 28-36). ¡Qué víctima
más poco victimista! ¡Qué poco defendía
sus DERECHOS!]
Han estado
demasiados años condenadas al ostracismo y la vergüenza.
Ciertamente
lo estuvieron, en su día, sobre todo los familiares de
policías y militares asesinados. Pero ya desde los últimos
años del felipismo eso cambió.
Las
víctimas llevan mimadas muchos años. Y ETA siempre
ha sido perseguida. Por supuesto, incluso ahora (de inmediato
se puso en marcha, p. ej., la búsqueda de los responsables
del golpe a la T4, con prontas capturas).
Está
bien que se manifiesten y muestren su coraje y valentía,
que digan que no se dejan amilanar. Repito que son unos medios totalmente
lícitos, muy loables y de sentido común los que utilizan.
No veo venganza por ningún lado. Lo hacen desde una plataforma
que les aúne y no tienen otro ideario; no son partido político
ni se van a presentar a ningunas elecciones.
¿Qué debieran hacer? ¿Quedarse en casa para
mayor comodidad del gobierno?
Qué
más les gustaría que aplicaran la ley.
¿No
ves claro que el gobierno está en un proceso de favorecimiento
de todo lo que tenga que ver con ETA? ¿Por qué no
deja en prisión a De Juana, al menos los tres años
a los que ha sido condenado por el TS y se deja de hacer esas piruetas
miserables, buscándole vueltas a las leyes? De sobra sabemos
que las leyes las aplican los jueces unas veces con dureza otras
con benevolencia. ¿Por qué utilizar la benevolencia,
la blandura, el humanitarismo, con un asesino en serie, psicópata
de duro corazón y alma oscura, donde no cabe arrepentimiento?
Es simple:
porque es un útil más de la negociación que
debe cuidarse. Es impensable que se utilice tanta delicadeza con
otro preso común.
Naturalmente,
pues con un preso común corriente no está en juego
lo mismo (por eso el símil resulta de lo más chorra).
Claro
que hay política de gestos. Como la hubo con Aznar (y callasteis).
Y como la hubo con Major y B-Liar en el Reino Unido (y no pusisteis
el grito en el cielo). Porque sólo así se puede
acabar con estas cosas. Se trata de problemas enquistados, con
un fuerte componente étnico detrás. No es lo mismo,
ya lo he dicho otras veces, ETA que los GRAPO.
Como
ya te dije, Otegi y compañía vienen hablando en
otro tono, más distendido. Hay que tomarles la palabra.
¿Te imaginas si en tiempos de Aznar el líder de
Batasuna hubiera dicho: “El estado no tiene que pagar precio
político”, y hubiera añadido que renunciaban
a su programa máximo, al menos por la vía violenta?
¡El hoy criminal del bigote habría dado saltos de
alegría! (y ante las cámaras de TV, presumo).
Pero
ahora toca ser cínico e hipócrita, porque de lo
que se trata es de desalojar del gobierno a Zapatero. Hay que
tener valor para reconocer eso, Abi. Como el que tú tienes,
¿no es cierto?
Si el señor
Alcaraz se propasó en alguna declaración, fruto del
nerviosismo y la indignación, luego aclaró y no pasa
más. Las sentencias del TS se respetan y acatan, no como
algún presidente del parlamento vasco, o como los que se
reúnen con Batasuna, desobedeciéndolas claramente.
Otra cuestión es no mostrar conformidad con ellas. Lógicamente
no están de acuerdo con la rebaja de condena.
Aaaabi...
El vengador victimista Alcaraz se ha propasado muchas veces, y
lo sabes. Lo del TS fue lo de menos, con ser grave.
Este
Alcaraz, además, se ha metido a político no pocas
veces, hablando contra la “autodeterminación”,
por ejemplo. ¿Quién le dio vela para eso? Y sobre
esa base, ha montado una grosera estructura victimista para derribar
a Zapatero y llevar a Rajoy a la Moncloa.
Yo juzgo tus
intenciones y tus palabras, por supuesto. Así puedes ver
qué impresión dejan en quien las oye o lee.Tú
sabrás si estoy o no acertado.Si no estoy acertado, tienes
un punto de referencia para comprobar cómo lo interpreta
uno desde fuera y matizar o explicar. Como veo que te reafirmas
en ellas yo también.
Allá
tú. Yo me limito a los hechos, que es lo justo (ver Mateo
7).
Te doy la
razón en que no resulta grato lidiar en una plaza con prácticamente
todo el aforo en contra y abucheándote. Creo que no era en
todos los temas así. De hecho había temas en los que
el debate discurría entre serenos desacuerdos. Pero es que
el tema del terrorismo y las graves y peligrosas reformas estatutarias
son muy candentes, queman mucho y entran, como ya he dicho, en terrenos
sentimentales, muy difíciles de manejar y muy inflamables.
Tienes una visión de las cosas que suscitan fuertes discrepancias
en D21.
Es lo que
te ha pasado. Tú tienes razones que explican tu testarudez,
alguna comprensible, lo que no quiere decir que te dé la
razón en el fondo del asunto.
Tú
llegaste “tarde”... Cuando lo hiciste, Cordura llevaba
meses siendo machacado. Incluso te perdiste su “peor”
parte. Por no hablar de la previa (la de Libertario, el pre-Cordura),
que también fue convenientemente expulsado.
A veces ceder
no es renunciar a tus principios, me lo han dicho hace poco, "Ceder
es triunfar" y no he estado de acuerdo con ello, en fin.
¡Así
lo vieras de claro en relación con el gobierno y ETA! :-)
No te acepto
que me ubiques en la Derechosa que tú llamas. No soy tan
centrista y mis ideas son más revolucionarias, innovadoras
y valientes.
Descuida,
yo no tengo por nada centrista a la Derechosa, de ahí el
nombre que le doy. A ti te ubico en ella porque te veo, con todos
los respetos, en la ultraderecha del sistema (compartes lo básico
del sector duro del PP, y además sueles poner énfasis
xenófobos sin cortarte un pelo... en algo tan mediocre
como eso sí resultas ser valiente :-).
Sus planteamientos
difieren mucho en muchísimas cosas, sobre todo por la escasa
valentía que detecto en ellos. En este tema que tratamos
y en la necesidad de unidad de España coincidimos. Si la
derecha tiene doble vara de medir, al menos eso indica que puede
tocarte la parte blanda, la izquierda tiene una única: Yo
soy la legítima, el otro debe ser barrido y exterminado.
Tu discurso de que Aznar favoreció mucho más a ETA
es la nueva milonga que predica el Psoe, con penoso resultado. Sólo
sirve de carnaza al sectario. Es de chiste.
Dime
por qué. Descalificar es muy fácil, pero también
muy pobre. Y poco valiente.
Yo no doy
un cheque en blanco al PP, ni de coña. Ya te he dicho que
llegará el momento en que haya que darle leña. Pero,
la verdad, con la que está cayendo y con la manifestación
de hoy de Madrid, el PP se ha hecho acreedor de una inmensa responsabilidad.
Si lograra
ganar las próximas elecciones no tendría perdón
si su modo de actuación, en temas fundamentales, no se ajusta
como un guante a los sentimientos de los que ahora vociferamos contra
el gobierno y sus meteduras de pata.
Demasiada
presión como para no fallar. Un partido aún cargado
de complejos y debilidades.
Claro,
deberían ser más ultras (como tú :-)
Allá
vosotros, queridos “vociferantes”, si apoyáis
al Partido Puslandés, el de las guerras y los tratados
vaticanos, el auténtico Partido Antiespañol porque
le niega toda soberanía real a nuestro país. Respetaré
vuestro criterio, faltará más. Pero el tiempo os
mostrará los resultados (lo que pasa es que entonces todos
seremos las víctimas, no sólo vosotros; incluso
vosotros, seguramente, menos que nadie... Yo temo sobre todo por
los que no tengan fe en Dios cuando llegue esa hora... ¡ay,
pobres progres, cuánto vais a sufrir a manos de los “valientes”
del Nuevo Fascio!).
Al igual que
tú, que buscas el dictado de tu conciencia, sin vender tus
afectos a nadie que no los merezca, a la luz de quien te ilumina,
yo tampoco creo en la fe ciega hacia nada humano, (no me cases con
nadie) porque el hombre es de naturaleza imperfecta y puede y es
capaz de las mayores vilezas, algo que va en contra de la grandeza
de corazón y coraje del espíritu y la voluntad que
adorna a un valiente.
Tampoco creo ni tengo fe en lo divino porque no encuentro en qué
medida actúa sobre el comportamiento humano. Por eso sólo
me atengo a lo que puede accionar el resorte que empuje al hombre
a hacer el bien: la valentía.
Ni Dios, ni
ninguna otra divinidad, tienen poder sobre la maldad y sus esporádicos
o continuos seguidores.
La
valentía, en el mejor de los casos, sólo es un arma,
una herramienta y una actitud para conseguir ciertos fines. Puede
ponerse al servicio de los mejores y de los peores propósitos.
Hitler,
por ejemplo, era un valiente. Y el Che. Hasta De Juana puede que
lo sea. Pero son ejemplos de asesinos, con ideologías totalitarias.
Observando
el mundo es la única conclusión a la que llego: Si
existiera Dios, no tiene alcance sobre la maldad. No puede actuar
contra la libre decisión del individuo. Sólo tiene
en el hombre el resorte de la conciencia; pero ya se ha dado cuenta
que, el hombre, máquina perfecta en ocasiones; pero poco
evolucionada espiritualmente, puede encerrar la conciencia y dejar
sin efecto ese resorte, que es lo único que le une al alma.
De ahí
que existan desalmados, y orgullosos de serlo. Verbigracia, el ya
mentado.
Ciertamente,
Dios respeta la libre decisión de cada cual. Pero no porque
no pueda actuar sobre la maldad. Simplemente espera... (ver, por
ej., Romanos 12: 19).
No
te precipites al negar su existencia sobre la base de que impera
la maldad. Esa tesis (“ateísmo moral”, se llama),
con ser respetable, es a la vez pobre y superficial. Jesús
es la prueba viva de su falsedad, pues vino a sufrir esa maldad
y a triunfar sobre ella. “Yo he vencido al mundo”,
osó decir (Juan 16: 33).
Sólo
aspiro a que mi conciencia no enmudezca, que me lleve a actuar en
el sentido positivo, siguiendo por la senda de unos principios que
considero fundamentales.
Así
sea. Feliz
Navidad.
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