HAY
QUE TENER MUCHOS ARRESTOS PARA HACER JURAR PÚBLICAMENTE
A SU REY, ALFONSO VI, QUE NO HABÍA PARTICIPADO EN LA MUERTE
DE SU HERMANO, SANCHO, VILMENTE ASESINADO POR EL TRAIDOR BELLIDO
DOLFOS AL PIE DE LAS MURALLAS ZAMORANAS.
CON TODO, NO SE LO CREYÓ. Y SE FUE AL DESTIERRO. ¡QUÉ
LE IMPORTA DÓNDE IR A UN VALIENTE COMO ÉL! ALLÁ
DONDE VAYA SERÁ ADMIRADO Y TEMIDO POR SUS ENEMIGOS, AÚN
DESPUÉS DE MUERTO.
“El ciego sol, la sed y la fatiga. Por la terrible estepa
castellana, al destierro con doce de los suyos, polvo, sudor y
hierro, el Cid cabalga.
.....Iros,
en nuestro mal, oh Cid, no ganáis nada,
....Calla
la niña y llora sin gemido, un sollozo infantil cruza la
escuadra de feroces guerreros, y una voz inflexible grita: ¡En
marcha!...
Dicen
que fue la del propio Cid, tragándose su amargura y tirando
para adelante.
El
ciego sol, la sed y la fatiga......