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El Colapso que nos viene encima, silenciosamente; pero sin pausa

Jueves, 12 de Mayo de 2005

El fondo se está poniendo muy, muy gris. Hay que empezar a hablar en serio y sin pamplinas de la extrema gravedad del fenómeno de la inmigración ilegal y la amenaza que supone para nuestra convivencia y nuestro sistema de libertades.

Embaucados por los vendedores ambulantes de libertades sociales y solidaridades con todo el mundo, léase Psoe y amplificadores mediáticos, los ciudadanos españoles y europeos asistimos perplejos a la total inactividad de los poderes públicos, (incluido el gobierno anterior) para cortar con este fenómeno cancerígeno y no sólo eso; sino también al entusiasmo que el Gobierno de la nación, sindicatos y las ONG´s pretenden transmitir acerca de las bondades de un proceso, como el reciente de legalización de ilegales, que conculca todo razonamiento de sentido común. Es una absoluta barbaridad legalizar a todo aquél que, habiendo entrado ilegalmente, posea un papel cualquiera con una fecha anterior a Agosto del 2004, y como consecuencia de esta colosal estupidez vendrá lo inevitable.

¿Qué es lo inevitable? Pues el colapso social. Veamos:

Una vorágine de flujos inmigratorios sin cesar hacia España, como atraidos por algo. ¿Por qué?, pues por la laxitud de los poderes públicos y la incapacidad de superar el síndrome de la acogida humanitaria y del todo el mundo tiene derecho a superar su miserable modo de vida, nosotros también fuimos inmigrantes, (sí; pero nunca ilegales). Parece ser que ha sido España la elegida por los dioses para acoger a todo el mundo y solucionar todos los problemas. ¿Para cuando otra regularización? para dentro de un año.

Un incremento no deseado de extranjeros, ni socializados ni civilizados en nuestras costumbres, gracias a la figura legal del arraigo, por la cual un solo individuo legalizado puede acaerrar a toda su familia y de esta forma utilizar todos los instrumentos del estado de bienestar, con los que nos hemos dotado los españoles a través de generaciones y no sin esfuerzo.

Una espiral de costes sociales que tiende al infinito, insoportable de mantener por este país ni por ninguno, habida cuenta del ya despilfarrador sistema administrativo que tenemos. ¿Que también contribuyen a la seguridad social? ¡Ja! Su consumo de estado de bienestar es tan intenso que el coste de dicho consumo supera en varias veces su aportación. Que los inmigrantes legalizados van a aportar a la seguridad social 1.500 millones de euros, dice el gobierno. ¡Ja! El valor de los derechos que adquieren es más de cuatro veces su aportación. Que van a asegurar el futuro de nuestras pensiones. ¡Ja! Las pensiones de ahora se pagan con los ingresos de ahora y las del futuro se pagarán con los que trabajen en un futuro, por lo que cada vez es necesario que aporte más gente, ya que cada vez más gente tiene derecho a pensiones públicas.Imposible

Una descapitalización de España de la misma manera que le está ocurriendo a Alemania y Francia. El pago de las cuantiosas pensiones a las que tienen derecho sus jubilados no vuelve a recaer en el sistema económico del país, cuestión que seguiría generando empleo e impuestos; sino que va a parar a los países de origen de los inmigrantes. Si ahora mismo los flujos de dinero que vuela hacia Ecuador, Colombia, Marruecos y Rumanía, por ejemplo, ya son muy considerables, en torno a un 2% del PIB ¿Qué se puede decir cuando el ahora inmigrante tenga derecho a la pensión mínima, que no es la que le corresponde por su aportación, ya que el Estado la complementa vía presupuestos? Pues que todo ese dineral se nos va afuera. Si España fuera un país exportador, como Alemania, se recuperarían divisas; pero como no lo es, ¿Hasta cuando podrá soportarse la sangría?

Un peligro social, ya inminente y real en grandes ciudades y barrios poblados, debido a la proliferación de bandas violentas y mucha gente sin tener nada que hacer. Si ahora mismo ya es insoportable el clima social en muchas zonas, debido a las turbas de extranjeros y a los guetos que forman ¿Qué podremos decir cuando los que ahora están tranquilos porque tienen trabajo dejen de tenerlo? ¿Se mantendrán cruzados de brazos esperando la muerte por inanición como los hindúes o se buscarán la vida como sea? El estallido social se va gestando.

Una imposibilidad de conjunción de culturas y civilizaciones que impide de todo punto el enriquecimiento mutuo. Por mucho que lo digan políticos y ong´s la inmigración ilegal no enriquece culturalmente nada de nada, es más, empobrece, ya que sus ideas, religiones y costumbres son tan primitivas, peligrosas y reprobables para una persona del siglo XXI que causa pavor la sola idea de que podamos adquiir alguna por contacto continuo.

Hay, pues, tantas falsedades en torno a este tema y tantas trampas sentimentales que a las personas débiles es fácil moverlas a la lástima; pero no así a los Valientes.¿Qué hacemos con ellos os preguntaréis?

Los Valientes hemos analizado el problema y ofrecemos una idea valiente e innovadora:

1 -Impermeabilización total de fronteras a estas personas, que son fácilmente identificables.

2 -La transformación de la parte inútil del Ejército en la Unidad responsable de la dirección y mantenimiento de los inmigrantes ilegales, reclutados con el objeto de realizar Servicios Civiles para el Estado. Es como si hicieran una mili; pero por lo civil. Trabajarían para el Estado, estarían controlados y sería una forma de acabar con el efecto llamada.

La idea está pergeñada y esbozada dentro de las Ideas Valientes, en esta página, y da solución satisfactoria, tanto a lo que ya hay como a lo que venga inevitablemente.

¿Que no lo veis claro? Pues nada, no os quejéis por las barras de las tabernas.

El Partido de los Valientes critica duro; pero propone soluciones y lanza ideas

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