¡ Los valientes no nos creemos ninguna versión oficial !

11 M, lo que pueden hacer 4 gatos

Si alguien los coordina

¿Y ahora qué?

Se acabó la tétrica función, los actores se retira, unos a la calle, otros a la cárcel, el público a su casa comentando la jugada y las víctimas llorando a sus muertos o su desgracia impune.

La función ha terminado dejando a pocos contentos; pero el hecho es que los que entraron como víctimas como víctimas sin consuelo han salido. Quitando algunos, como la señora Manjón, cuyo sectarismo puro la dejaría satisfecha y vengada si hubieran apuntado a Aznar y su gobierno como los causantes y culpables intelectuales del atentado, a los demás no les ha aclarado nada, nada, nada de nada.

Según lo establecido por la justicia, la terrible operación fue obra y desgracia de 4 gatos que, incomprensiblemente para su capacidad e inteligencia, se confabularon para pergeñar la mayor masacre terrorista de Europa. Por ello deberán pagar cientos de miles de años, quizá millones, cuando se asienten los recursos, quizá pasen varias glaciaciones calentitos en la cárcel, o cambios climáticos que traigan y calentamientos globales que asolarán nuestros campos, anegarán nuestras costas y desertizarán nuestros bosques y praderas; todo ello según las absurdas predicciones de los apóstoles que han sido enviados por todo el mundo a predicar la catástrofe que se nos avecina si no dejamos de conducir nuestros coches o echarnos laca y aerosoles. (A esto hay que recordar que las predicciones de los científicos de los años 60 y 70 eran de que a principios del XXI una era de glaciación nos dejaría como témpanos.) Mientras, nuestros culpables descansarán en los recintos carcelarios dotados de buenos sistemas de refrigeración.

La sentencia quizá se ajuste como un guante y sea consecuencia lógica de lo que hay en el sumario, no lo dudamos; pero lo que sí dudamos es de la corrección de un sumario que se ha constituido en un auténtico desfile de omisiones y cosas disparatadas, inconclusas, divergentes y contradictorias en muchas ocasiones.

No se ha sido ambicioso en la búsqueda de las claves, ni en la investigación de los fundamentos y motivaciones que dieron lugar a la fábrica del atentado. Quizá daba pánico, temor, espanto o vértigo tratar de indagar en una verdad profundamente siniestra. Se ha inculpado a los que había, a otros se les exhime y punto. Para demasiada gente es mejor no saber más.

Pero las cosas no son así. Los valientes queremos saber más, porque hay que saber más. De lo investigado se deduce lo que hay, el problema es que lo no investigado es lo más crucial y no lo sabemos porque, simplemente, no se ha investigado sobre ello.

* Debería investigarse más la implicación de ETA e el conocimiento del atentado y quizá en el asesoramiento del mismo.

* Debería investigarse la muy posible involucración de los servicios secretos de Marruecos.

* Debería investigarse el grado de conocimiento que tuvieron el PSOE o personas integrantes del partido, ya fuera antes o inmediatamente después del atentado.

* Debería investigarse la actuación, a todas luces traidora, criminal y deleznable, de miembros de la guardia civil , la policía y el CNI que han salido a relucir en las primeras investigaciones.

Ni el chino, ni el egipcio, ni el marroquí, ni el argelino, ni el Toro, ni el Trashorras, ni los asturianos, ni los gitanillos, tenían la mínima capacidad para urdir y perpetrar, perfecta y sincronizadamente, en hora y fecha, un atentado semejante.

La pregunta que cualquier aspirante a valiente debe hacerse es: ¿Se sabe quién lo preparó? porque para qué y a quién benefició lo sabemos de sobra. Se preparó para desestabilizar a un gobierno y propiciar su caída en las elecciones generales de 3 días después. El mayor beneficiado, diga la sentencia lo que diga, ha sido el PSOE y acto seguido la resurrección de ETA, con la concesión por parte del gobierno y el parlamento de capacidad de negociación y diálogo, en un hecho abstruso, absurdo, innoble y vil, de difícil encaje en una democracia.

El mayor perjudicado no fue el PP, eso es transitorio, el mayor perjudicado, aparte, lógicamente de las víctimas ha sido España, como país y nación única, y, por ende, todos y cada uno de los que nos sentimos españoles.

Sentencia completa en: avt.org