¡ Los valientes no queremos esta Europa rendida !

Hoy no debió haber sido un día triste y ha sido un día triste

25/10/2006

ESTOY DESOLADO.

HOY REALMENTE HA SIDO UN DÍA TRISTE.

Hoy salió, como siempre, el sol y, como siempre, cedieron los cobardes el patrimonio de dignidad de sus representados. ¿Esperábamos otra cosa?.

Hoy los bramidos, resoplidos y rugidos amenazantes de las bestias mutaron en cantos de sirena para entontecer a los pánfilos representantes de la Europa de los cobardes.

Por ignorancia o por maldad, por indiferencia o por seguir la corriente del partido, la han cagado totalmente

321 ha sido la cifra de la cobardía, que vuelve a escribirse en el muro de los lamentos europeos, por no haber sabido atajar la desgracia y el horror que vendrán, como llegaron en aquellos tiempos previos a la II guerra mundial.

Ni yo ni mis compañeros en estas fatigas queremos que esta Europa, de oropel por fuera y podredumbre por dentro, nos arrope con el mismo manto de las libertades que a los terroristas, bien cubiertos por el calor de la complacencia y anuencia de sus señorías, esas 321 señorías que han llenado de oprobio lo que debiera ser la sede de una libertad, memoria y dignidad infranqueables.

Lamentamos de corazón; porque sí que nos habíamos sentido en algún momento europeos, tener que repudiar esa ciudadanía manchada, ultrajada, profanada, por los negros sentimientos de unos terroristas, cuyas risas se están oyendo por todos los rincones del planeta.

Hoy podía haber sido un día triste, o no; pero lo ha sido.

Todo se ha consumado. Un nuevo ladrillo se ha puesto en el muro de la infamia.

El terror ya tiene su aliento institucional, sus demandas alucinadas ya han encontrado eco en los edificios del estado español primero y ahora europeo.

Siempre nos quedaba Europa, pensábamos ingenuamente, ¿En qué se ha convertido este paquidermo de los mil intereses? ¿Qué cojones late en ese corazón de lata? ¿Es que se creen que van a resolver algo con la sumisión y complacencia?

Hoy estoy dolido profundamente y debo reaccionar ante ese agravio. Hoy ya quiero dejar de pertenecer a ese club que alberga a bucaneros, hoy me voy del negro corazón de esta Europa de decadencia.

Se sienten a salvo a cambio de la rendición; pero esto es dar alas y armas ideológicas a los malos, esos contra los que, incomprensiblemente, hemos dejado de luchar, con todo el arsenal de armas democráticas de que disponemos.

Adiós Europa, no quiero saber más de ti.

No saldrá gratis

Patética Europa, si un día fuerte hoy desmoronada,
por los cantamañanas de la sumisión al terror tomada.
Innoble Europa que has albergado a las bestias negras en tu blando y débil corazón, de donde ha desaparecido todo vestigio de la valentía que tuvo algún día.
Estúpida Europa, te la han metido hasta el fondo.
Hoy renuncio a la ciudadanía Europea, porque no quiero ser arropado bajo el mismo manto que arropa la sumisión, la humillación y la rendición al terror

Hay que atusar a la bestia para ver si se reblandece y cae en el arrullo en el que ya no le apetezca matar más.

Europa, tierra de valientes y cobardes en mayor cantidad, que renuncia a la lucha porque se cree a salvo, que se alía y da cobijo y amparo a los enemigos de la libertad, para no esforzarse en pelear por la paz verdadera.

Ay Europa, ya lo pagarás, cuando te tengan tomada la medida, cuando te tengan cogida por los huevos y sea tarde ¿quién te ayudará de nuevo?- Te acordarás de los cobardes que tampoco supieron o quisieron hacer frente a Hitler, te acordarás de estos nuevos colaboracionistas. ¿Cuándo te entrará en la cabeza que no hay bestia que se amanse?