¡Días de Fuego, Ceniza, Ineptitud y Cobardía !

ZP, el fuego te persigue y nunca te quema, nos quema a los demás

Éste es el panorama que visitó ZP y se largó a seguir de vacaciones. ¡ Hay que tener los huevos muy gordos !

Los incendios persiguen a los gobiernos del Psoe: Huelva hace dos años, Guadalajara el año pasado y ahora Galicia. Tanto éste como cualquiera de los otros a cual más trágico para personas y para el medio ambiente y deja al propio presidente con el culo al aire de la incapacidad e ineficacia.

Los incendios, provocados en casi su totalidad, siempre están ahí, son de las catástrofes más previsibles y de devastación más terrible y duradera. Estos de Galicia son provocados por la acción humana: bien por intención manifiesta de algún resentido por no ser contratado, por venganza en los pueblos, por descuidos en la quema de rastrojos, linderas o matorrales secos, que se da continuamente en los pueblos, por una extraña patología que empuja a la gente a encender fuego, incluso por narcos que quieran desviar la atención de la vigilancia policial; pero eso no es ninguna novedad ni excusa, es lo habitual en los últimos siglos. Damos por descartado el comercio de madera quemada porque no aporta ningún beneficio y la recalificación de terrenos a urbanizables porque ya existe una ley que no lo permite calificar en 30 años. También es descartable la intencionalidad política, que rápidamente atribuyen los de Nunca Mais al PP, acusándolo de estar detrás de las tramas organizadas. No tiene sentido en el primer año de legislatura y además es una aberración y un sinsentido. No veo yo al PP organizando grupos de terrorismo ecológico.¿Para qué?, es absurdo, ni el bipartito ni el gobierno central están en disposición de caer por estos temas. Ni siquiera los desgastan significativamente. Un par de dimisiones menores y listo.

En mi pueblo se queman en verano, rastrojos, eras de hierbas secas, matorrales que estorban, hierbajos de las linderas y arroyos para facilitar su limpieza, etc..., con toda la naturalidad y temeridad del mundo; pero la gente de pueblo y de ciudad es así de temeraria a veces; incluso mi padre era un hombre fascinado y atraído por el fuego, que le gustaba prender toda aquella lindera o arroyo que viera con hierbajos, y en más de una ocasión provocó situaciones comprometidas que necesitaron la ayuda de mucha gente. Eso no es excusa para que funcionen los mecanismos contra el fuego, claro que cómo van a funcionar si se desbaratan y se da un vuelco a la estrategia contra el fuego sólo por un cambio de gobierno, como en Galicia.

Una catástrofe como la del Prestige es imprevisible y, por espantosa que resultó, fue resuelta más o menos correctamente en todos sus aspectos, económicos, humanos y medioambientales,todo ello en un cortísimo espacio de tiempo. Lo grave de los incendios es que se destruye en horas lo que tardará decenas de años en recomponerse.

Si bien cada una de estas tragedias ha supuesto una pérdida incalculable, en vidas humanas, en hábitat's animales, en la flora y en arbolado centenario, si bien la gestión que desarrollaron las autoridades políticas ha sido desastrosa y ha estado llena de ineficacias, imprevisiones y falta de coordinación de recursos, si bien así es más o menos aceptado por la opinión pública, que se muestra indignada en los primeros momentos, no se detecta un castigo significativo en las expectativas de voto al partido responsable de los desaguisados organizativos. El enzarce entre partidos echándose los trastos a la cabeza y las posteriores comisiones de investigación parlamentaria, que no aportan ningún valor a la clarificación de los hechos ni al modo de gestión de la catástrofe, con un par de dimisiones menores, hace que el asunto se diluya en el tiempo y se acabe olvidando. Así ha sucedido, tanto en Huelva como en Guadalajara y, con toda probabilidad en Galicia también se irán de rositas.

Todo el esfuerzo intelectual que no son capaces de desarrollar para coordinar y aplicar recursos y soluciones a la tragedia, sí que lo desarrollan, y largamente, para tratar de conseguir salir airosos del lance y, si se apura un poco más, encima ocasionar alguna herida al adversario político. La maquinaria mediática se pone a pensar y diseña estrategias y cortinas de humo para que las expectativas de voto no sufran, que es lo único que preocupa a los partidos políticos. Se culpa a los incendiarios, en eso tienen razón; pero dando un matiz importantísimo, cual es hacer pensar que todo responde a intereses próximos al PP, ésa es la forma indirecta de trasladar la culpa al adversario, la directa es culparlo directamente de una nefasta política forestal en sus años de gobierno. Así que si añadimos a los ánimos de venganza por la pérdida del gobierno la poco previsora estructura contra incendios que les dejaron al abandonar el gobierno, ya tenemos confeccionado el traje a medida para las movilizaciones y declaraciones de los movimientos izquierdistas. Nadie de la cadena de mando político del gobierno gallego o español tendrá la mínima responsabilidad, si acaso algún jefecillo de algún servicio, que se irá a un puesto mejor. La comisión posterior dictaminará que todos actuaron al unísono, de forma coordinada, que se dio una respuesta rápida y que se emplearon todos los medios posibles de forma efectiva. En definitiva, no se pudo hacer más; incluso el presidente del gobierno asistió y coordinó actuiaciones de brigadas junto con otros dirigentes, lo que dio un gran empujón de moral a las brigadas y retenes contra incendios.

Atrás quedan esos bulos de falta de previsión de lo que va a ocurrir ciertamente, lo cual es de culpabilidad criminal, la desarticulación del esquema de brigadas y retenes anteriores, en la paranoia de hacer que todos deban hablar gallego, gran aportación del socio BNG.

Atrás queda la estupidez criminal de no renovar el convenio con el ejército para la prevención y vigilancia, incluso con uso de satélite, que tan buenos resultados dio en otros tiempos y que, ahora, con la excusa de que había que ahorrarse los 243.000 € no se renovó; pero sí que renovaron la donación graciosa de más de 500.000 € de ayuda al desarrollo de los pueblos indígenas.¡Increible!

Atrás queda la orgullosa soberbia de no pedir ayuda a pueblos, diputaciones y autonomías por ser del PP, como Castilla y León, abanderada en la lucha contra incendios con grandísima experiencia y más dotación y pedirla a Portugal, que ya vemos cómo está de asfixiado. Sólo cuando vieron las llamas en su culo piden ayuda desesperada al ejército, al estado, a Europa y a la Onu. ¡ A buenas horas mangas verdes !

Atrás queda la descoordinación de fuerzas y recursos, la incapacidad para ser operativos y hacer frente a estas situacaiones límite. Sólo gracias a la pericia y arrojo de los mismos vecinos en los pueblos y de voluntarios han logrado apagar y sofocar cientos de brotes.

Pero no hay problema, por delante va la visita obligada de ZP prometiendo ayudas, recursos, inversiones y el "sursum corda", claro que habrá que verlo para creerlo, pues este tío por donde va, va dejando un reguero de promess que quedan en más humo y ceniza.

Todas las buenas intenciones de los políticos están muy bien; pero el fuego no se apaga con buenas intenciones.

El problema de los incendios afecta a todos los partidos gobernantes. ¿Por qué?, pues porque el gasto en prevención es un gasto que no se ve y que no es electoralmente rentable. Es mucho más rentable presumir de una buena actuación frente al incendio ya declarado. No se ve a nadie en ningún mitin que exponga la cantidad de recursos y presupuestos que va a poner a disposición de la prevención del fuego, de la limpieza de matorrales, de la limpieza y creación de cortafuegos, de la reforestación sostenible, de los millones invertidos puestos de vigilancia en torretas y sistems de comunicación y detección de focos vía satélite, de equipos humanos, de material, de vehículos, de aeronaves. Eso está visto que da menos votos que hacer un frontón en un pueblo, o un teleclub o arreglar una plaza o hacer unos kilómetros de autovía.

Es increible; sabiendo que los daños que provoca un incendio superan en cientos de veces la cantidad necesaria para prevenirlos, dejando aparte la pérdida irreparable de vidas y animales, y cómo se escatiman los presupuestos para evitarlos y controlarlos. Todo porque son necesarios muchos presupuestos que electoralmente no dan rentabilidad.

Es una lástima que España vea perderse año tras año, entre la casi indiferencia de los ciudadanos, una gran parte de masa forestal valiosísima, formada y acumulada a lo largo de cientos de años. Como es un patrimonio natural que nos ha sido dado le damos poca importancia, de otra forma habría linchamientos de incendiarios y pirómanos; pero la verdad es que el incendio, si no hay víctimas mortales, no se ve tan trágicamente como debiera verse.

Ahí van por enésima vez las medidas que tomaría un gobierno de valientes:

1.-Cárcel perpetua para los incendiarios con intención y de 20 años para los negligentes, con expropiación de sus bienes.

2.-Ley de obligatoriedad de reforestar la superficie quemada en breve tiempo.

3.-Creación de una legión para catástrofes formada por inmigrantes ilegales que sirvan a la nación, ver Ley de creación del CSC.

4.-Mantenimiento y limpieza de cortafuegos, así como creación de balsas naturales en las cercanías de montes y bosques para el acopio de agua.

5.-Activación de la orden de colaboración de personas y máquinas privadas, en cuanto se detecte la gravedad del incendio, así como petición urgente de ayuda e intervención estatal si se ve que se nos va a descontrolar. Todo el mundo deberá poner sus medios materiales, máquinas, vehículos pesados, instalaciones, etc... a disposición de las autoridades que lo soliciten.

6.-Cuando un incendio se vuelve salvaje e incontrolable es inútil echar agua, lo único que le puede parar es la creación de cortafuegos con la suficiente antelación y hacer contrafuego, es decir, iniciar un fuego a lado del cortafuegos para que vaya al encuentro del frente.

Cuando un monte se quema, el dolor desgarra el corazón de los valientes