¡ Buenos días dictadura !

Para enviar tu crítica: CONTACTA

Los catalanes saludan entre la indifirencia y el sí rotundo la llegada de la dictadura

El pasado Domingo, 18 de Junio de 2006, el pueblo catalán aprobó con un rotundo 73,9 de SÍ, el disparate del Estatuto, si bien entre la indiferencia del 50,6 % del electorado que no acudió a votar por cualquier causa.

El hecho es que ha sido el pueblo catalán y no sólo los políticos, el que ha preferido aprobar este Estatuto, entre lo esperpéntico, lo insolidario y lo totalitario, que regirá de forma negativa, sin lugar a dudas, el futuro de su región.

Nunca serán nación, por más que lo invoquen, así como siempre estarán sus políticos haciendo victimismo eterno de su relación con España.

Creéis que yendo solos, sin el lastre que decís supone el resto de España, vais a prosperar y coger velocidad en la carrera hacia el bienestar, la felicidad y el progreso.

Os han han convencido de que contando con los recursos que vosotros producís, sin tener que aportar a un fondo común que equilibre territorios, vais a despegar definitivamente hacia las alturas del progreso económico, tras el cual vendrá la felicidad, porque os lo merecéis, porque lo valéis, porque sois los privilegiados poseedores de los grandes derechos históricos.

Cómo os han engañado, cómo os han convencido de que un Estatuto insolidario, hecho de espaldas al resto del país, es el instrumento mágico que resolverá vuestros problemas.

Habéis preferido que rigan vuestras vidas los órganos políticos que acabarán asfixiándoos por la falta de libertad.

Acabaréis hartos de nacional socialismo, que se inoculará en vuestras vidas como un virus peligroso y letal. No habléis, no comentéis, no oigáis corrientes y opiniones contra el pensamiento único y totalitario, vosotros, pueblo estúpido y borrego, a trabajar, a hablar únicamente catalán, a aislaros en vuestro aldeanismo artifial, sigueindo si chistar a los amos de la tribu.

Mientras, otros territorios de España seguirán prosperando y progresando en libertad.

Vosotros habéis querido, habéis suplicado que venga la dictadura, habéis optado por la represión a la lengua española, a todo lo que os podíamos aportar. Vosotros mismos os habéis buscado el camino al precipicio.

No os envidiamos nada. Los demás españoles seguiremos tan tranquilos; pero no nos pidáis que, encima, prefiramos vuestros productos.