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¡ Hala Madrid, putas las vas a pasar ! |
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Yo de pequeño era del Real Madrid, incluso de joven, cuando todavía jugaba al fútbol en un equipo de segunda regional, en un pueblo de Palencia. Tiempos de inocencia aquellos ochenta. Luego ya todo cambió, empezó el desmadre de los fichajes caros de mercenarios, de los presidentes gastando a diestro y siniestro dineros que no tenían, a base de ordeñar a las televisiones que creían iban a forrarse, siguieron las deudas astronómicas que tuvo que asumir el estado, es decir la hacienda pública, para tratar de ordenar el panorama que se desorbitaba día a día. Se creyó, un tanto ingenuamente, que con la puesta a cero del contador de deudas y con el ahormamiento de los clubs a la legislación y procedimientos de las sociedades anónimas el problema de la solvencia y deudas de los clubs deportivos profesionales iba a desaparecer. ¡ Ja ! El Real Madrid no se convirtió a S.A.; pero su junta directiva, a cambio, debería poner una serie de avales que garantizara un porcentaje de la deuda, con objeto de que ésta no llegara a ser incobrable. Por eso no puede ser cualquiera presidente del RM, a diferencia de presidente del gobierno de España que sí que puede ser cualquiera. En esto, entre otras cosas consiste la grandeza de la democracia, no hace falta ser multimillonario ni genio de las finanzas o las humanísticas, ni siquiera buena persona, sólo basta con parecerlo, para llegar a ganar unas elecciones generales. En los clubs de fútbol eso no pasa, debes estar forrado; aunque sea de deudas; pero siempre multimillonarias y preferiblemente venir del sector de la construcción o promoción inmobiliaria, es decir, del pelotazo para tratar de dar más pelotazos, y no en el césped precisamente. Los grandes clubs se han ido metiendo, con la complicidad de las administraciones públicas, en una dinámica muy peligrosa. Se ven obligados a adquirir "glamour" en mercados de piezas carísimas, consagradas en una sola temporada, que aportan brillo y relumbrón como las estrellas fugaces, en unos pocos partidos. Luego, nada de nada. Para continuar con el ritmo gastador necesitan vender su patrimonio, sus terrenos, conseguir que los recalifiquen como urbanizables en jugadas maestras y así hasta que se quedan en nada. Por eso el modelo se le va a agotar al Madrid y a los pocos grandes, un modelo basado en la huida continua hacia adelante, en comprar vacas sagradas para que con su sola presencia vendan camisetas por el mundo. Esto es poco duradero porque es humo y exige estar todo el día comprando, a precio de oro, estrellas rutilantes; pero fugaces. Estrellas que relucieron un año en un club; pero que se apagan irremisiblemente en la siguiente temporada y hay que sustituirlas, o mantenerlas en el pedestal artificialmente por unos medios de comunicación casados con los poderes, caso de Raúl y su insoportable inutilidad. Hoy el Madrid es glamour por fuera y un agujero negro lleno de hipotecas y de vacas gordas que no tienen más que un luminoso de neón en el rabo, agitándole para vender camisetas, relojes y espumas de afeitar. El Madrid es hoy día una máquina de gastar e ingresar dinero, pagando auténticas obscenidades de dinero a personajes mediocres que no aportan en el terreno de juego absolutamente nada. Gente a la que paga el Madrid mil millones y que seguramente no llegarían a ser alineados en un equipo de primera con un entrenador en condiciones. Eso no puede seguir así. Y ahora voy a decir lo que quiero decir: si yo fuera presidente del Real Madrid exigiría el cobro de una ficha por jugar. Es decir que aquél jugador que quiera jugar en el Madrid deberá pagar por ello, yo no pagaría ninguna ficha ni sueldo. Daría una prima en función de objetivos y resultados obtenidos. Me explico, los currantes, también necesarios, los aporta la cantera nacional y las estrellas deberán firmar unos contratos en los que cedan al menos un 80 % de sus contratos publicitarios ajenos a lo deportivo al club que les aporta glamour y categoría. Yo jamás pagaría miles de millones por un tío que se cansa y se lesiona, que tiene vicios a patadas y que le gustan las modelos como a todos. No nos engañemos, ni los vale ni los produce. Me río cuando dicen que esas cantidades de millones los saca el Madrid vendiendo camisetas. Sólo para pagar el coste anual de Raúl, unos 2000 millones deberían venderse en el mundo más de 2 millones de camisetas, si se venden 20.000 me parecen muchas. El coste de Figo, más de 10.000 millones de ptas. no se amortizará jamás, ni el de Zidane. Sí puede haber sido un buen negocio Beckham, que le ha ayudado a que se conozca el RM en todo el mundo; pero nadie más. Crear a golpe de chequera equipos galácticos es un esperpento empresarial por mucho que digan del genio de Florentino. ¿Qué hacemos si no salen los resultados deportivos? perder presencia internacional, fundamental para que ruede todo, y no morir de asfixia financiera por los asombrosos y pesados contratos. Yo le diría al nuevo presidente, un paisano de Valladolid, no compres figuras caras, si acaso una o dos, despide como puedas al 90 % de los que tienes, coge gente con hambre, págales sólo por resultados y contrata un entrenador con dos cojones. Si no sacas resultados, al final se te caerán los palos del sombrajo. Lo que pasa es que a los acérrimos del Madrid no se les puede tocar a sus vacas y Floren y Raúl son, a pesar de su mediocridad y escasa valentía, tótem de un tiempo que se está pasando a la terrible velocidad de 60 minutos por hora.
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