| Y tú ¿Lo ves como yo?
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| Los nacionalistas, la polla insaciable o la polla que no cesa
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El acoso al que estamos sometidos, y digo bien, sometidos, el resto de los españoles por parte de los nacionalistas es constante, cansino, monótono, incordiante, paralizante, estúpido y que requiere grandísimas dosis de paciencia y santidad, o más bien, creo yo, de cobardía, dejadez y sumisión. Al nacionalista le está permitido todo, incluyendo ahí todo tipo de barbaridades y descalificaciones en su catálogo de afrentas a lo nacional. Al nacionalista le es muy reconocido y de mucho mérito social el que pida constante y vehementemente resarcirse de agravios históricos y futuros. Se merecen un resarcimiento, unos golpes de pecho por parte de los que queremos un único país, como España, unas flagelaciones y de paso una cesión de cuantos recursos económicos y culturales hemos ido atesorando, para cedérselos en un altar. El partido de los valientes, también se ha vuelto reivindicativo de lo nacional y, por tanto, va a proponer también entrar en una negociación con los nacionalistas. De entrada debería aprobarse en el parlamento nacional un nuevo proyecto de estatuto para España, una reforma de la constitución siguiendo los parámetros siguientes: Obligatoriedad de uso del español, como idioma principal en todas las instituciones públicas y en todo el territorio nacional. Utilización de la bandera y demás símbolos nacionales de forma imprescindible en todos los edificios y actos públicos. Volcado al Estado central de las competencias sobre la Educación, Orden Público, Sanidad, Hacienda, Justicia, Servicios Sociales, Medio Ambiente, Obras Públicas y Cultura. Reforma de la ley electoral para aplicar un sistema de doble vuelta que otorgue la mayoría siempre a uno de dos partidos que queden clasificados en el primer y segundo lugar tras una primera vuelta. Una vez pasado a limpio un proyecto tan sencillo llevaríamos el texto a las cámaras autonómicas y allí nos pondríamos a negociar con los cabecillas de los nacionalistas. Una vez negociado arduamente les cederíamos alguna competencia en cultura, servicios sociales y obras públicas locales o regionales. También se les daría opción de utilizar su otro idioma si le tienen. El acuerdo se vendería por ambas partes como histórico y fruto de una negociación inteligente. ¿Por qué no es esto posible? ¿por qué no podemos negociar con los nacionalistas la recuperación de algunas competencias que están mal administradas? ¿Es que siempre tienen que pedir ellos más? ¿Qué negociación es esa que a cada peldaño que suben quieren subir otro y luego otro y así indefinidamente? Hasta la polla me tenéis Para
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