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Sábado,
16 de Julio de 2005
Jamás
pensé que todo un Presidente del Gobierno de España fuera
tan pusilánime como para aguantar tanta insolencia y toleraría
tan de buen grado el desprecio y desdén con que le tratan los nacionalistas.
La imagen de prepotencia con que acuden a la Moncloa estos embajadores
de taifas es insoportable para un español, como lo es para un valiente
ver a todo un Presidente doblar la cerviz y ceder al chantaje abierto
y descarado de estos personajillos, surgidos de las carambolas de unos
resultados electorales y encaramados en los tronos de su puñado
de votos, desde los que se le suben a las barbas, le escupen, le patean
y le dicen con la mayor caradura del mundo, cual matones de Dodge City,
aquella ciudad sin ley, :”Pon orden en tu gallinero” “Cuidado
nen, no rechistes y ya estás mandando a tu tropa aprobar el tocho
infumable que te traemos en forma de estatut, ….y sin rechistar,
eh nen”.
Estos chisgarabís, que cada vez más pululan por los vastos
territorios de esta España, nutridos por la cobardía de
quien no sabe ponerles firmes y en su sitio, campean tan crecidos y en
una ensoñación tan flipante que continuamente se están
pellizcando para comprobar si es real tanto placer.
Jamás pensaron que encontrarían como interlocutor nada menos
que al Presidente del Gobierno de España, ellos, que en situación
lógica no debieran pasar de despachar con algún subsubsub
ayudante de subsecretario, tratando de tú a tú a un presidente
minúsculo, sin entidad y casi tan entusiasmado como ellos con la
idea de destrozar la nación española.
En la vida pudieron soñar que alguien les aceptara con tan buen
talante su sueño de poder llamar nación a su región,
a su comunidad autónoma, jamás de los jamases pudieron albergar
la idea de ser ellos, con su puñado de votos, quienes marcaran
el rumbo y la acción de la política estatal.
Y yo me pregunto ¿Para qué tanta obsesión con gobernar
en su pequeño territorio independiente si ya gobiernan de facto
en toda España? Si entre los dos pájaros, el vasco y el
catalán, dan un toque al manubrio del muñeco chucky y éste
se pone firmes.
¡Qué horror!, ¡Qué lástima! Cualquier
persona, con un mínimo de entidad y gallardía, en su papel
de representante de una nación daría un solemne sopapo a
estos tipos, incluido el nuevo allegado gallego, que llega con más
ínfulas que un hidalgo aragonés y les mandaría elegantemente
a tomar por donde amargan los pepinos.
Acto seguido llamaría al PP y le diría: Amigos, vais a tener
que hacer migas con nosotros, la situación es ésta…….
El PP debería hacer de tripas corazón y apoyar, tratando
de poner algo de sentido común, en todas las leyes y cuestiones
importantes nacionales e internacionales que se le ocurra sacar al Gobierno.
No sería mucho esfuerzo ya que, afortunadamente, estos chicos no
son muy dados a trabajar mucho y, aparte de los presupuestos y alguna
tontería más, no dan mucho trabajo al BOE. Cualquier cosa
con tal de que no metan baza los chicos territoriales que, ya se sabe,
venden un apoyo barato por el precio de desbaratar la nación.
Este Rodríguez, está claro a estas alturas, es capaz de
cualquier cosa con tal de seguir de presidente. No ha sido capaz de enfrentarse
a nadie, bueno sí, a los americanos, con el consiguiente desastre
para España en exportaciones, inversiones e influencia internacional,
(ver las olimpiadas 2012) y es muy capaz de ceder toda España que
necesiten con tal de mendigar apoyos a su precario gobierno.
Urge, por
tanto, actuar en una de estas dos direcciones:
1.-Aumentar
el PP las tragaderas y pactar o votar con el PSOE todas y cada una de
las iniciativas, sean como sean, eso sí, con un voto particular
teórico, siempre y cuando no hagan caso y tumben todas y cada una
de las iniciativas disparatadas de los rompeespañas.
2.-Presionar
en todos los frentes y crispar de tal modo la vida política, lanzándose
a todos los ruedos, llevando la delantera en las propuestas, soportando
y contraatacando sin complejos los furibundos y durísimos embites
de PRISA, que se acabe por crear un ambiente irrespirable, no quedando
otra opción que convocar elecciones. La gente, a la vista de lo
que es capaz cada una de las opciones, se deberá definir nuevamente.
Porque mucha gente que votó al PSOE, en aquellas circunstancias,
jamás pudo pasar por su imaginación que hicieran con su
voto legítimo lo que están haciendo.
Ninguna de
las dos opciones, que serían valientes e innovadoras, vemos que
vaya a adoptar el PP, así que asistiremos a una cesión de
una porción de España cada vez que el gobierno necesite
pasar una votación. Con la protesta del PP, eso sí, pero
tendrá la misma validez y fuerza que los votos particulares de
los jueces de un tribunal: “rien de rien” (nada de nada)
Si , al menos,
quedaran 5 ó 6 valientes en el PSOE que dieran un puñetazo
en la mesa o una patada en los mismísimos a este ZoPenco a ver
si reacciona y espabila algo, mantendríamos la esperanza en que
el destrozo de esta única nación de españoles no
llegue a ser irreparable. Mucho nos tememos que los pocos que salen de
vez en cuando, Guerra, Ibarra, Vázquez, son ladradores; pero poco
mordedores. Ladran; pero Carod dice “Chitón” a su jefe,
ni siquiera se dirige a ellos, y a volver con el rabo entre las piernas
a lamerse las llagas.
Una verdadera lástima.
¿Llegará algún día la era de los valientes
que arrase con toda esta conjura de necios que tenemos que soportar?
Urge la derogación de la Ley Electoral actual y la institución
de las elecciones a doble vuelta.
Tras la primera votación, quedarían dos partidos que tendrían
que conformar sus alianzas previamente a la segunda vuelta. En esta segunda
vuelta, la gente ya sabría las alianzas que tendría cada
cual y podría elegir la opción con total transparencia en
la posterior gestión política. No como ahora, que la gente
vota y luego los partidos hacen rocambolescas carambolas con tal de gobernar.
Si el grupo Prisa se convirtiera a la valentía…………otro
gallo cantaría.
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