|
|
|
|
|
Mayo 05 Junio 05 Julio 05 Agosto 05 Sept-05 Oct-05 Nov-05 Dic-05 Ene-06 Otro mes para más cobardes |
| "Si no hay vencedores ni vencidos, hay vencedores y vendidos"
Desde luego la estás armando parda ZP. Para ser un tipo insignificante no está mal, vas a pasar a la historia, amigo, como el presidente más cobarde y rastrero, como el que más daño hizo a los sentimientos de millones de españoles. Nada te va a salir bien porque la necedad, la estulticia, la insensibilidad hacia el dolor ajeno, tendrá al final su merecido. Crees que compadeciéndote de los verdugos amansarás a la bestia que llevan dentro, crees que a las alimañas desalmadas las entrará la compasión porque cedas a sus pretensiones. Iluso ZP, te llevarás lo que mereces, no lo dudes. ¡Lárgate
BOBO ! |
Sábado, 25 de Febrero de 2006 ¡ No en mi nombre ! Gigantesca manifestación en Madrid organizada por la Asociación de Víctimas del Terrorismo. Vamos por la 3ª en menos de un año Alguien está haciendo algo mal
Ver más :www.libertaddigital.com y semanaldigital.com |
| A MÍ TAMBIÉN ME MATARON A MI ABUELO... CARTA DE CONSUELO ORDÓÑEZ, HERMANA DE GREGORIO ORDÓÑEZ ....«Los rojos», claro. En junio estuvimos reunidas en Moncloa las asociaciones de víctimas del terrorismo periféricas, otro compañero y yo, representando a Covite. Fue allí y al comienzo de esa reunión, cuando el presidente se dispuso a dar inicio a un discurso, y entre los primeros párrafos, algo escucharon mis oídos que chirriaron de forma estrepitosa, y fue cuando el señor Zapatero tuvo la osadía de decirnos, sin venir a cuento, claro, cómo a su abuelo lo habían matado en la guerra los nacionales.Lo siento, pero tuve que interrumpir en ese momento su discurso, y le espeté «y a mi abuelo, los rojos». Alzó su mirada hacia mi persona, y continuó como si nada. Esta mañana en la radio he oído cómo en la reunión del viernes pasado en la que recibía a los organizadores del Congreso de Víctimas del Terrorismo, se encontraba María Jesús González, de todos conocida, y cuando le contaba al presidente que su hija (Irene Villa) y ella todavía se preguntaban «¿por qué nos ha pasado esto?», éste respondió que también a su abuelo lo habían matado en la guerra. ¿Se hace el tonto nuestro presidente? Porque, claro, cuando una persona con su responsabilidad suelta una comparación de este tipo, no es más que una metedura de pata inmensa, y que tiene tan fácil respuesta como «y a mi abuelo los rojos» por lo que, si fuera un poco más inteligente, se lo callaría para siempre, o al menos tendría la delicadeza de no soltarlo nuevamente en otra reunión con víctimas del terrorismo. A mi abuelo, señor presidente, lo mataron «los rojos», se lo repito, y no en la guerra. Mi abuelo no era soldado, era «tratante» que había cometido el delito de prestar dinero a un indeseable, que, para ahorrarse la devolución de tal dinero, acusó a mi abuelo no se sabe muy bien de qué, y se ahorró devolvérselo. Y como en esa época «los rojos» de la zona acostumbraban a sacar de sus casas a personas inocentes y a fusilarlas en las cunetas, a mi abuelo también le tocó, como le tocó a su mejor amigo, un médico de irreprochable fama de Gandía y, cuando se encontraba mi abuelo quitando la placa de su casa por petición de su viuda, es cuando vinieron a por él los milicianos rojos y se lo llevaron. Con lo cual yo, señor presidente, tampoco he podido conocer a mi abuelo, y también mi abuela se quedó en una precaria situación con tres niñas pequeñas, siendo una de ellas mi madre. Mi abuela después de la guerra deambuló cada vez que la avisaban de que abrían una fosa común, hasta que al fin logró encontrar a mi abuelo, por lo que su amigo el médico y mi abuelo no fueron los únicos que «los rojos» asesinaron. Sólo que a diferencia de la suya, mi madre no sólo perdió a su padre, sino que también perdió a su hijo. Mire, mucha gente que me conoce del País Vasco, y que han sido mis mejores amigos en los «malos tiempos» y todavía lo siguen siendo, no conocen esta historia que usted me ha obligado a contar hoy aquí. Estos amigos luchadores incansables por la libertad, Rosa, Oli, Merche, Aurora, Carlos, Fernando, José Luis, Ana, Mikel... no puedo, como comprenderéis, decir los nombres de todos, defensores todos ellos a ultranza de la vida, aun a riesgo de perder la suya, como les ha pasado a algunos de ellos. Mi amigo Joseba, o mi amigo Poto, son de «izquierdas» de toda la vida, de la que viene usted. pero que afortunadamente no se le parecen en nada a usted. Con ellos he estado todos estos años, en la calle reivindicando nuestros derechos más elementales negados en ese pueblo, «el vasco», que tanto sufrimiento me ha causado a mí y a miles de personas. De ellos he aprendido todo, a transformar mi odio en lucha constructiva e inteligente por la Democracia. A ellos los llevo en mi corazón aun estando a seiscientos kilómetros de distancia. Ni ellos ni yo hemos tenido nunca el más mínimo prejuicio que haya impedido nuestra amistad. Pues bien, sólo decirle que usted no se parece en nada a esta gente, y que con usted no hubiera sido posible que en el País Vasco tantas personas con pasados tan diferentes nos hubiéramos unido para hacer frente a esa ignominia llamada terrorismo nacionalista. Gracias desde aquí a todos vosotros, luchadores de la libertad y de la democracia, y gracias a usted, presidente, por no haber vivido en el País Vasco, porque si todos fuéramos sectarios como usted esta lucha en común y que tantos frutos nos trajo no hubiera sido posible. Con
usted estamos retrocediendo a velocidades supersónicas en la derrota
del terror, y parece que con usted y ese extraño proceso de normalización
y de paz que quiere sacar adelante con la ayuda inestimable del nacionalismo,
acabaremos viendo lo que sus compañeros del País Vasco o
su vicepresidenta nos han anunciado, y es que en este partido en el que
nosotros ponemos los muertos, empatemos. Sólo espero que alguien
lo remedie, y que volvamos a esos tiempos en los que en el País
Vasco por lo menos estábamos juntos todos los luchadores por la
Libertad. |
Martes, 21 de Febrero de 2006 Carta a un presidente que sufre terrores nocturnos por el trauma del fusilamiento de su abuelo republicano en la guerra civil, 22 años antes de haber nacido ¿No se te cae la cara de vergüenza, ZP?
Perdido ZP, quieres exorcizar tus terrores y miedos a base de socializarlos y hacer que todo el mundo se recree en una memoria histórica que ya tiene superada. Te da pavor pensar que sólo tú y cuatro resentidos más padecéis ese trauma prefabricado en vuestra infancia y juventud, porque no lo vivisteis ni de lejos. Desde tu privilegiada tribuna quieres esparcir el odio que la mayoría tenemos superado, para no sentirte solo en tu mundo miedoso y cobarde, para aguantar los terrores. Utilizas la memoria histórica sesgada como linimento espiritual para alejar esos fantasmas que, de pequeños, a los niños les hacen mearse en la cama. ¿Lo superarás algún día? |
|
Lunes, 6de Febrero de 2006 ¡ Los Fiscales del Supremo deciden ayudar a excarcelar a decenas de etarras !
|
Meteros
a otro oficio, para que no os llamen cobardes, miserables, despojos morales,
repugnantes abrazafarolas del poder político.
No pongáis en duda que os pudriréis y quemaréis en
el infierno si es que existe fuera de este mundo, en compensación
por el que nos hacéis pasar a los ciudadanos. Ver más :www.libertaddigital.com y semanaldigital.com |
| Miércoles, 1 de Febrero de 2006 ¡ Si vas a Ceuta y Melilla, mójate un poco y si no para qué vas, bobo!
|
Para hacer lo que has hecho, un poco el paripé de inaugurar cosas y dar abrazos a emigrantes, quédate en casa. Si querían tu visita estas dos ciudades españolas era para que reafirmases su españolidad, no para que te cagues ante el moro. Si le ofendes por decir que son españolas, pues que se lo coma con patatas fritas; pero no seas tan cagón que no quieras, ni siquiera, responder a la prensa. ¡ Vaya visita, para nada ! ¡ Qué ocasión perdida ! ¡ Qué podemos esperar de un hombre margarita ! Ver más :www.libertaddigital.com y semanaldigital.com |