Políticas Públicas de Justicia

Ley para Fomento e Implantación de la Valentía en la Justicia

Principios y Bases

La situación actual de la justicia en general y más particularmente la justicia penal y la de los órganos superiores, no ayuda en nada a la solución de los conflictos que crean los delincuentes a la ciudadanía. Su tendencia a padecerse del delincuente y dejar a la víctima abandonada es lamentable y debe ser corregida. el sobre abundamiento de medidas a las que puede acogerse el culpable para escapar de una condena y, si ésta se produce de la pena impuesta, hace muy fácil que se vaya "de rositas" o que cumpla muy poco tiempo en cómodas prisiones. Esto debe acabarse.

Un Estado democrático, pacífico y fuerte, como queremos para España, necesita de forma imperiosa y urgente una Justicia que funcione realmente:

+ Siendo ágil y no atascándose en farragosos procedimientos y documentaciones, alegaciones estúpidas que no hacen más que entorpecer los procesos, hasta conseguir el hastío de los jueces y, con mucha frecuencia, la prescripción de la pena, o de la situación procesal o yo que sé. El caso es que se produce el ahogo en papeles.
+ Haciendo justicia, es decir, reparando en lo posible las consecuencias negativas y nefastas de la acción de los desalmados y paliando el dolor de las víctimas. La misma ley puede meter a un delincuente en la cárcel o ponerle en libertad, según cómo lo mire el juez.
+ Actuando de tal manera que no pueda volver a producirse un hecho lamentable, ocasionado por las mismas personas, y separando a éstas de la convivencia ciudadana.
+ Independizándose totalmente de cualquier presión política; pero asumiendo responsabilidades personalmente por decisiones que provoquen nuevos daños y víctimas.
+ Debe pues actuar firmemente como depuradora de elementos negativos y contenedora de todos aquellas amenazas que atentan contra la convivencia pacífica.
+ La justicia, además del componente de castigo al delincuente, debe procurar el resarcimiento de los daños en lo posible, debe dar protección a las víctimas y sus familias, y, además de juzgar los hechos acaecidos en un pasado, debe servir como escarmiento y disuasión a los futuros y potenciales delincuentes.

La situación actual no está procurando nada de esto.

Como principio fundamental, el Estado Democrático y Social Español proporcionará a los ciudadan@s una justicia cierta, real, rápida, ágil, basada en el sentido común y en la aplicación valiente de las normas.

El Gobierno de los Valientes considera a la Justicia como un puntal imprescindible en la formación, conservación y disfrute por los ciudadanos del derecho a su protección, integridad y convivencia pacífica. Por tanto no se dudará en modificar toda aquella norma que no deje claro que la mala acción genera condena, y la condena una pena a cumplir de privación de libertad.

Una Justicia Valiente deberá disuadir a los delincuentes de sus actos malvados premeditados; así como dejar claro y bien asentado que el que la hace la paga y la paga bien pagada.

Así pues, como una prioridad dentro de las Políticas Públicas de mejora y fomento e implantación de la valentía en la Justicia, se va a dotar al sistema judicial de auténticas armas jurídicas que ejerzan el dominio sobre la delincuencia desde posiciones favorables y ventajosas.

Cómo se va a plantear el problema

El objetivo de esta política de implantación de la valentía en la justicia va a plantear en tres frentes:

Frente 1

Independencia

Frente 2

Procedimientos

Frente 3

Jueces Valientes

Los magistrados, jueces, fiscales, miembros de tribunales, jurados y cualquier persona que tenga que decidir sobre un asunto se ajustará a lo que demuestren las pruebas e indicios concluyentes e impartirán justicia según las normas escritas y la jurisprudencia, con independencia absoluta de amenazas y presiones.

Será castigada fuertemente la no denuncia de chantajes, cohechos y cualquier presión o extorsión sobre quien deba decidir.

Los procedimientos deben simplificarse e informatizarse al máximo, para ganar en rapidez y claridad, de tal manera que quede claro para todas las partes lo que se ha hecho en cada momento y las conclusiones y veredictos.

Es ineficaz y farragosísimo cuestionar a cada momento si se cumplen las garantías procesales de los acusados, que pueden salir indemnes por errores, fallos y tardanzas en los procesos.

El proceso laberíntico únicamente beneficia al culpable y esa no debe ser la finalidad de una justicia valiente.

El Gobierno de los Valientes promoverá la creación de un Cuerpo de Jueces Valientes, en un principio con destino a los Órganos y Tribunales Superiores de Justicia, que son los que tienen la última palabra, para posteriormente ir bajando a los órganos autonómicos y provinciales, al que podrán optar los nuevos aspirantes y los actuales.

Para la entrada y permanencia en este Cuerpo de Élite, bien pagado y protegido deberá asumir que el delincuente debe pagar siempre por el daño ocasionado, que la víctima es la que merece de su atención y protección y que ninguna circunstancia formal debe favorecer al culpable y eximirle de pagar la pena impuesta.

 

Cómo actuarán los Jueces Valientes

Los jueces valientes actuarán con plena independencia y aplicado la ley con valentía; pero siempre teniendo en la cabeza que el culpable, demostrado claro, es el que debe de pagar y no tiene derechos frente a la víctima o sus perjudicados, hasta la total restitución de la pena impuesta.

El trascurso del tiempo y el enfriamiento de las circunstancias del delito va creando una especie de compasión por el delincuente, que ve cómo todo el mundo se vuelca en la aplicación de medidas favorecedoras que debiliten la pena impuesta, cuando no la hacen inútil, ya que es liberado total o parcialmente. Esto no es propio de una justicia, es más bien la consagración jurídica del dicho " el muerto al hoyo y el vivo al bollo" Una barbaridad y una pena para las víctimas o su familias.

Ámbitos de actuación

Los campos donde la actuación de los jueces valientes es fundamental serán:

Civil
Penal
Institucional
La Justicia Valiente agilizará los procesos civiles a fin de que las resoluciones tengan efecto y no se vean diluidas en tiempo a favor de la parte culpable. Deberá evitar que la parte dañada no se vea restituida en sus derechos por maniobras espúreas de la parte culpable.

La Justicia Valiente siempre debe estar del lado de la defensa y protección de la ciudadanía y su convivencia pacífica. por tanto deberá apartar de la sociedad a todos aquellos elementos peligrosos, sin que ningún vericueto o maniobra legal pueda favorecerles lo más mínimo.

El delincuente penal, asesino, terrorista, violador, corruptor de menores, narcotraficante, etc..., deberá pagar íntegramente su condena. Nada deberá redimirle.

La Justicia Valiente deberá preservar la integridad de Estado Español y la supremacía de la soberanía nacional sobre cualquier otra.

En los litigios institucionales deberán hacer valer, ante todo, la superioridad de las normas estatales.

Un juez catalogado por el Consejo General del Poder Judicial como no valiente en sus actuaciones, o que éstas han ayudado al delincuente y culpable a sortear la pena, será inmediatamente trasladado a la gestión y tramitación de asuntos civiles menores, como devoluciones de cheques, estafas de tarjetas, riñas entre vecinos o conflictos en las comunidades de vecinos.

Ayúdanos a mejorar la propuesta de ley con tus opiniones pertinentes.