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Principios y Bases
Nunca
debiera haberse hecho esta ley que proponemos los valientes, porque
nunca debiera haber existido motivo para hacerla; pero existe y porque
existe el motivo para defender la vida, es por lo que nos ponemos manos
a la obra.
El
ser humano es cruel con el ser humano y esa crueldad la alimentan, tanto
la bajeza moral, como las diversas vicisitudes que debemos afrontar,
tanto el egoísmo, como sus aliados: la mentira y el jinete que
cabalga sobre ella: La cobardía. La valentía pues, debe
erguirse como valedora de la vida y defensora de ese momento en que
surge: La concepción o la fecundación.
Es vital y muy necesario acabar con la bestialidad que supone el que
sea aceptado socialmente el aborto, que, en el colmo de los cinismos,
otorga al capricho o necesidad de la madre la decisión fatal.
No es un problema de la madre o del padre, ni es un trauma el nacimiento,
el problema es de toda esta sociedad civilizada, a la que los valientes
vamos a civilizar un poco más, y el trauma verdadero es el aborto,
la eliminación de la vida en su proceso más indefenso:
el proceso de formación.
La
vida es la vida y no pertenece ni al hombre ni a la mujer, pertenece
al universo del cual ha venido y que nos la ha otorgado.
El
Gobierno estima como bien público fundamental la vida humana,
desde el mismo momento de su concepción, hasta el momento
en que , por el devenir de la naturaleza, deba acabar
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Frente
a las fuerzas que pugnan por racionalidar y cosificar el concepto de
vida, otorgándola a partir de unas semanas de gestación,
para justificar su eliminación, o que dan la plena soberanía
en la decisión a una madre que no es más que el vehículo
y receptáculo que emplea la naturaleza para transmitir la vida
que nos da el universo, debe surgir de forma contundente el Estado defensor
del principio de la Vida.
Cuando
una nueva vida es concebida es porque alguien, el universo para los
no creyentes, Dios para los cristianos, ha decidido que un nuevo ser
humano aparezca. Y deberá aparecer porque todos llevamos una
misión, ya sea la de sufrir, la de ser felices y hacer a los
demas, la de padecer o incluso la de llevar la maldad.
Se
nos dará la oportunidad a cada uno de nosotros y a los demás.
Nadie, en uso de esa misma libertad y oportunidad, deberá ir
contra el designio del universo de dar una nueva vida. Cuando una mujer
concibe es por algo y para algo, porque el hecho de la concepción
no es automático. Es un regalo y venga bien o mal, en buen o
mal momento debe ser aceptado para la vida.
El
Gobierno de los Valientes, velará por la aceptación
de la vida, la protegerá y la conservará.
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¿Cuando
entiende el Gobierno de los Valientes que se inicia la vida de un
ser humano y que, por ende, su eliminación voluntaria se
considerará un delito grave de asesinato?
Premisa
Básica
En
el mismo momento de la fecundación surge la vida.
Nada ni nadie debe interponerse en su decurso o continuación
natural en el tiempo.
Premisa
1ª
La vida es otorgada por una fuerza creadora, llámese Cosmos,
Universo o Dios.
Premisa
2 ª
Toda
vida fecundada lo ha sido porque tiene una misión en este
mundo y nada ni nadie debe forzar voluntariamente su eliminación,
ni siquiera haciendo uso de la libertad de que gozamos.
Premisa
3 ª
La
madre o el padre no tienen ninguna competencia en la decisión
del destino de la nueva vida. La nueva vida no es de su propiedad,
es propiedad del universo, que la entrega generosamente a la humanidad.
Y lleva una misión, sin duda
Conclusión
No
al aborto,
bajo ningún concepto que no sea por causas naturales o
en circunstancias en que la vida de la madre corra un peligro
cierto y verificado.
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Bajo estas premisas el Gobierno de los
Valientes dedicará todo su esfuerzo a lograr que la nueva vida,
que el nuevo ser humano venga al mundo y sea querido.
El
Gobierno de los Valientes, huye de los debates científicos;
porque no se puede debatir sobre el sí o el no a la vida.
Es absurdo y antinatural
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¿Qué debería
hacer un Gobierno de los Valientes ante el atroz hecho consumado de
que en España se vulnera la ley, se aborta indiscriminadamente
y se adormece la conciencia de la gente con ideas feministas pseudoavanzadas?
Los valientes somos conscientes
del daño que las posturas radicales feministas y los gobiernos
llamados de progreso y bienestar, han hecho para conseguir la aceptación
social del aborto. Hoy en día ni derecha ni izquierda se plantean,
ni siquiera controlar el absoluto descontrol e incumplimiento de la
permisiva ley actual, donde el supuesto de "daño psíquico
para la madre" se está sobreutilizando para amparar la legalidad
de decenas de miles de asesinatos anuales.
Es necesario parar esta
auténtica hemorragia social, este tajo por donde se desangra
la conciencia de una sociedad adormecida y demasiado acostumbrada, quizá
por una sobreexposición, a la muerte, al pseudoprogreso y a la
violencia. El Estado deberá asumir como propia la labor de concienciación
social, de protección a la madre y al futuro bebé, a través
de una serie de medidas que contribuirán a erradicar la imagen
de progreso del aborto y sustituirla por la imagen gozosa de la vida.
Y lo que vamos a hacer irá por este camino:
| Fase
1
Concienciación ciudadana sobre la monstruosidad del aborto |
Fase
2
Ley clara y concisa. |
Fase
3
Responsabilidad Estatal |
| La
ciudadanía come lo que la dan, y lo que actualmente se
la da son mensajes sobre el avance social que supone la legalización
del aborto voluntario.
El
mensaje institucional no va a ser que el aborto supone un avance
social en la liberación de la mujer; sino que el aborto
voluntario es un asesinato que trae consecuencias nefastas, tanto
para la madre, como para la propia sociedad.
Nadie
puede ser tan insensible a una auténtica explicación
de lo que supone el aborto y sus consecuencias.
A
la ciudadanía se la ha manipulado haciéndola creer
que una legislación basada en la permisividad total del
aborto es una conquista que supone un avance en las libertades
públicas. Eso es un mensaje totalmente erróneo que
es necesario cambiar.
Y
se cambiará.
El
Gobierno debe incidir en poner de manifiesto, con su toda crudeza
y realismo, la experiencia traumática para la madre, sus
secuelas, físicas y psíquicas y el grave error social
y personal que supone el aborto. |
El aborto será
castigado como si de un asesinato se tratara, con un autor:
la clínica, y un cómplice necesario: la madre.
No podrá realizarse
salvo circunstancias de fuerza mayor y urgencia:
1.-La
realización del aborto terapéutico, donde exista
un peligro cierto para la vida de la madre, deberá ser
contrastado e informado por tres especialistas, cuyo informe
será verificado, a posteriori, por un gabinete de inspección
dependiente de los poderes públicos.
En
caso de urgencia manifiesta no será necesario el informe
de tres doctores.
No se admitirán
circunstancias psíquicas, ni económicas, ni sociales.
2.-La
no justificación formal o insuficiente del aborto provocado
será tenida por comisión del delito de lesa humanidad,
asimilable al de asesinato en primer grado.
Queda claro que se perseguirá
como delito grave la provocación de abortos, salvo los
que sean autorizados y justificados.
3.-No
se permitirá realizar abortos en clínicas privadas,
salvando razones de urgencia o en aquellsa autorizadas por no
disponerse de instalaciones públicas.
Se cortará en seco
la proliferación de clínicas abortistas.
4.-Se
vigilarán y penalizarán los casos probados de
abortos en clínicas de fuera del territorio nacional.
A pesar de la dificultad
de esta medida, ahí está.
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El estado tomará
el control de la situación, una vez se detecte la voluntad
de la madre de no criar a su hijo. Será, pues responsabilidad
del Estado la ayuda a la madre que lo solicite y al futuro bebé,
dando todo tipo de facilidades.
Se creará una Agencia
ministerial "ad hoc", llamada Club
de la Vida. Un lugar limpio y humano adonde
se dirigirán las mujeres embarazadas en situaciones de
cualquier problemática.
Su misión
será traer al mundo al bebé, protegerlo y contribuir
a su desarrollo normal como persona.
La protección de
la imagen de la madre, de su privacidad, el asesoramiento y
ayuda psíquica y material serán funciones primordiales
a cargo del estado.
No evitaremos todos los
abortos provocados; pero daremos un gran paso desde las instituciones
públicas en la humanización social.
Al ser una política
prioritaria del Gobierno, éste, a través de cualquiera
de sus ramificaciones territoriales o municipales, deberá
emplear y obligar a ello, los recursos necesarios para llevar
a cabo con éxito esta digna y hermosa tarea.
En pocas ocasiones el
Estado podrá ofrecer un rostro más sensible y
humano que en ésta, por lo que los Valientes no perderemos
la ocasión de demostrar nuestro amor por la vida.
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El Gobierno de los Valientes
creará una agencia pública propia, dentro del
ministerio con ramificaciones en todas las autonomías,
para velar tanto por el cumplimiento de las nuevas leyes pro
vida, como para disponer, ejecutar y organizar cuantos medios
materiales y humanos sean necesarios disponer, en aras a la
consecución del nacimiento de una nueva vida.
Se asigna pues la humana e
ingente tarea de proteger la vida del futuro bebé y
de las circunstancias que rodeen a la madre y al hijo una
vez nacido.
Entre
sus funciones destacarán:
1º Cambio de las normas
de funcionamiento, así como la línea de asesoramiento
de todos los centros públicos y privados de planificación
familiar, en los cuales se detecte una orientación
pro-abortista . El asesoramiento pasará a ser pro vida.
2º Atención amable
y prioritaria a todas las mujeres que se acerquen tanto a
tomar consejo como a exponer su situación económica,
social o psíquica que la obligan a no poder hacerse
cargo del futuro bebé.
3º Una vez que es detectado
el caso de dificultad de la madre para mantener al bebé,
se pondrán en funcionamiento todos los dispositivos
que sean necesarios, humanos, científicos y económicos,
tanto para proteger la nueva vida, como a la futura madre,
guardando total discreción y confidencialidad sobre
el proceso.
4º La futura madre tendrá
dos opciones que la hagan más viable tomar la decisión
acertada de alumbrar la nueva vida:
a) Quedarse con el bebé,
para lo cual dispondrá de ayudas personales y económicas
durante los siguientes 5 años, según sus circunstancias.
b) No quedarse con el bebé.
5º Si a pesar de todo
consejo y asesoramiento a la madre ésta decidiera,
por sus circunstancias, no quedarse con el niño, será
responsabilidad de este organismo hacerse cargo de él
en las mejores condiciones.
6º El bebé podrá
ser dado en adopción inmediatamente a la renuncia de
la madre, a fin de que no pierda el calor de una familia;
no obstante durante el primer año, la madre natural
podrá pedir que se devuelva a su hijo, beneficiándose
de todas las ventajas que ofrecerá el Club de la Vida.
Una vez transcurrido el año, todos los derechos y obligaciones
sobre el bebé recaerán en la nueva familia.
Todo debe hacerse para evitar
el trauma que supone a la mujer un aborto provocado, infinitamente
superior en dolor a las dificultades que le puede suponer
la nueva situación.
Ante todo el Club
de la Vida deberá velar por protección
de la intimidad de todos los protagonistas del feliz acontecimiento,
tratando por todos los medios a su alcance de restaurar, dignificar
y ennoblecer la imagen de la mujer que da vida.
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Un
auténtico Gobierno de Valientes no puede consentir un fracaso
social como lo es el aborto.
El
aborto no es ningún avance social, ni un logro del feminismo,
no es sino un hecho abominable del que avergonzarnos.
El
Universo nos concede continuas oportunidades de vida para hacer mejor
este mundo.
El
aborto provocado significa perder una nueva oportunidad para el avance
de la humanidad, así como ganar un nuevo peldaño en la
degradación humana.
Seamos
valientes y dejemos abrirse paso a la Vida
Ayúdanos
a mejorar la propuesta de ley con tus opiniones
pertinentes.
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